Alphonse Gabriel Capone nació en Brooklyn el 17 de enero del 1897 y fue el famoso gánster que puso de moda el look del sombrero blanco y el puraco en la boca, porque el tío, a pesar de estar pasadete de quilos, tenía estilo, como buen descendiente de italianos. Si es que ya se ve por el nombre que no era de Brooklyn de toda la vida, el amigo Al era el tercero de los nueve hijos (¡una locura de prole!) de Gabrielle y Teresina, un barbero Napolitano y una costurera de Salerno que se habían mudado a los Estados Unidos unos años antes en busca del American Dream y esas historias.
Desde pequeño apuntaba maneras que ya se veía que como mínimo acabaría en la Mafia cuando con 14 años le expulsaron del colegio y aprovechó la oportunidad para no volver a pisar las aulas en la vida.
Desde pequeño apuntaba maneras que ya se veía que como mínimo acabaría en la Mafia cuando con 14 años le expulsaron del colegio y aprovechó la oportunidad para no volver a pisar las aulas en la vida.
-A ver mamá, si la peña lista no estudia, no estudia… ¡mira Esteve Jobs! Además me ha salido un curro la mar de guay en una tienda de golosinas, que ese es un negocio seguro, que chuches se van a consumir por los siglos de los siglos…
Y así empezó su trayectoria profesional, ¿habéis oído alguna vez que hay un señor que reparte caramelos con droga en la puerta del colegio? ¡Pues no era él, mal pensados! ¡Que la tienda de chuches estaba en una bolera!
Al aceptar el empleo Al empezó a entrar en contacto con la peña chunga que frecuenta los quioscos, ¡esos antros de perdición! como un tal Johnny Torrio, un tipo que controlaba varias bandas juveniles y se ve que iba al quiosco del Al a aprovisionarse de regalices y Push Pops para cuando los chavales volvían de dar algún golpe y tenían el azúcar bajo… Empezaron hablando del tiempo, una cosa llevó a la otra y acabó introduciendo a Alphonse en la delincuencia. Formó parte por esos años de “The Junior Forty Thieves", "Five Points Junior" o los famosos "Five points gang” que perfectamente podrían haber sido, con esos nombres tan comerciales, bandas tipo Rebelde Way, pero no, estos pegaban tiros, robaban y cosas muy chungas…
Llegado el momento emprendió su carrera en solitario como guardaespaldas del mafioso Frankie Yale, y se dedicaba a extorsionar comerciantes y a poner copas en el bar del tipo por las noches hasta que un día se le fue la mano con la bebida, intentó propasarse con una titi y el hermano de esta, que estaba en el local, le rajó la cara 3 veces, lo que le granjeó el apodo de Cara cortada (¡muy currado el mote, eh!), Scarface como dicen los yankees, que es más molón, mas trendy y más de peli de Al Paccino. Luego él iba por ahí contado que la herida se la había hecho en la primera guerra mundial… ¡más mentiroso!
Aún así aprendió la lección y decidió que era hora de dejarse de andar de picaflor y buscar una buena mujer para formar una familia, a poder ser, visto como se las gastan los cuñaos, hija única. Y se casó con una irlandesita muy mona que se llamaba Mae Josephine Coughlin, con la que tuvo a su hijo, Sonny , en 1919. Y lo típico de que formas una familia y quieres mejorar en el trabajo, que uno puede moverse al filo de la ley pero para ciertas cosas se es muy tradicional, y lo de ser camarero por las noches y guardaespaldas-extorsionador de día no le llenaba, así que habló con Johnny Torrio, el de las chuches, a ver si tenía algún contacto o sabía de algún puestecito como traficante o similar que estuviese bien remunerado y así acabó ese año en Chicago a la ordenes de un capo que flipas que se llamaba James “Big Jim” Colosimo.
Estuvo un tiempo llevándole los asuntos de la explotación de la prostitución, el juego ilegal y el tráfico de alcohol, que desde que se había impuesto la ley seca había una demanda que era una cosa exagerá y vio que se le daba de puta madre.
Al Capone, haciendo números, pensó en montar su propio negocio hasta que se dio cuenta de que era mucho mejor idea quedarse directamente con el del jefe así que le hizo una OPA hostil a Big Jim, pero como no llegaban a acuerdo pues… ¡lo mató! que oye, le estaba estresando mucho la negociación y muerto el perro… ¡se acaba la rabia! Y ahí fue cuando Al Capone lo empezó a flipar con lo asesinar a la peña, se asoció con la Mafia, empezó una guerra de bandas en la ciudad: que si primero liquido a esta que está operando en mi zona, que si luego acabo con aquella otra por que me gusta la suya… total que cuando se dio cuenta había fundado “El sindicato del crimen” y no quedaba ni una sola banda en Chicago más que la suya ¡se había convertido en el puto amo!
Y ¿no lo metieron en la cárcel por todo este barullo de actividades ilegales, asesinatos, etc., etc.? Pues no, porque al era un tío listo y tampoco mataba tanto así con sus propias manos, ¡pa eso tenía subcontratas, leñe! Él a algún capo o así para no perder la práctica, pero no había pruebas que lo acusaran. Por lo que lo metieron en la cárcel fuer por… ¡EVASIÓN DE IMPUESTOS! Que Hacienda somos todos, ¡si ha pagado Lola Floras no iba a pagar él! Además ¡con la pasta que tienes, pavo, y ahí defraudando! Si eggg que…. ¡asi no se levanta el país!
Le declararon culpable el 17 de octubre del 1931 y fue condenado a 11 años de prisión, que pasó en Atlanta y Alcatraz. En la cárcel los otros presos le repastaban mogollón, que sabían el peazo organización que tenía fuera, así que como pa no respertarle… pero aún así no lo pasó muy bien, que tenía una sífilis mal tratada que le había contagiado una prostituta años atrás y se pasó los últimos años en la enfermería, con un poco de demencia y tal…
Le declararon culpable el 17 de octubre del 1931 y fue condenado a 11 años de prisión, que pasó en Atlanta y Alcatraz. En la cárcel los otros presos le repastaban mogollón, que sabían el peazo organización que tenía fuera, así que como pa no respertarle… pero aún así no lo pasó muy bien, que tenía una sífilis mal tratada que le había contagiado una prostituta años atrás y se pasó los últimos años en la enfermería, con un poco de demencia y tal…
Para cuando fue puesto en libertad su organización ya no era lo que había sido, con él entre rejas, el gobierno que había permitido de nuevo la venta de alcohol y algunos bachecillos más pues el negocio se había ido a menos y a Capone lo que menos le apetecía en esos momentos de su vida era volver a liarla con guerras de bandas, etc., etc. Así que cogió unos ahorrillos que se había guardado para la jubilación y se fue con la parienta a Palm Beach, Florida, a tumbarse bajo un hamaca y ver pasar los días, como haría cual hijo de vecino con pasta gansa, si es que mafioso y todo era un tipo muy campechano… Y así estuvo, retirado de la vida pública, hasta que en enero de 1847 se murió víctima de un derrame cerebral.
