lunes, 29 de octubre de 2012

LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA



 El mundo antes de  1808 o ¿Qué he hecho yo para merecer esto?




(parte 1)



Creemos que en España están hechas ya todas las películas y todos los libros sobre la Guerra Civil, no hay sitio para una línea más, toooodo nos lo han contado, pero.... ¿y la Guerra de la Independencia en España? Hay ahí un vacío importante, lo hemos notado, está en la calle ese runrún de que la gente necesita información sobre el tema, y cuando la gente pide información ¡aparecemos nosotras!
Así que nos hemos retirado los últimos meses a documentarnos sobre el tema, repasando todos los whatsapps de Napoleón Bonaparte, el Facebook de Fernadno VII y ya estamos listas para ir contándolo todo poquito a poco.
Pero antes de entrar en materia, en lo que viene siendo la guerra  en sí, vamos a hacer lo que se hace en cualquier libro de historia que se precie, que en este tiempo de retiro también hemos leído alguno  y lo más cool parece ser empezar contextualizando los hechos dentro del espacio y el tiempo en el que sucedieron. Que ya se sabe que los líos gordos tipo guerras, revoluciones, invasiones y rescates varios nunca pasan porque sí, casi siempre hay alguien que las anda buscado…
Para ponernos en situación, haremos así un resumen general, quitando lo que viene siendo paja para rellenar. Empezamos:
Primero el Homo Sapiens aparece en África, luego viene lo de Mesopotamia-Egipto-los griegos- los romanos -Baja Edad Media- Alta Edad Media-la Reconquista-descubrimiento de América-el Renacimiento… y así, en dos simples líneas todo lo que es necesario saber hasta llegar al siglo XVIII ¡vaya pasada de siglo el XVIII! Estaban en los telediarios todos los días con noticiones, que ya le hubiese gustado a doña Letizia dirigir los informativos en aquella época, que se iba a quedar Felipe compuesto y sin novia.
Estaban los reyezuelos especialmente preocupados por ocultar “sus asuntillos” porque, claro, les acojonaba que la plebe o, para ser más políticamente correctos, los súbditos, se enterasen de sus movidas y se contagiaran del ardor del movimiento Indignados que había empezado en Francia. Con la tontería iba el Reino y se quedaba sin colonias en América o, lo que es peor, sin cabezas reales, que ya sabéis que los indignados de la Revolución Francesa no se conformaban con acampar en La Bastilla con unas pancartas y hacer asambleítas… Esta preocupación, junto a la repercusión internacional de la independencia de Estados Unidos y la caída del sistema feudal en Francia, trajo consigo un par de consecuencias decisivas:
-Por una parte los ingleses y los franceses, que nunca se habían entendido muy bien, las cosas como son, ahora ya estaban picados del todo porque decían las malas lenguas que los gabachos habían mandado pelas para ayudar a los Yanquis con la Independencia y eso fue algo que Jorge III (George para los colegas) no les acabó de perdonar, que colaborar con el enemigo es una cosa mu fea, que eso no lo hacen ni en Telecinco...bueno, a lo mejor en Telecinco si...Pero que está feo, ¡y punto! Rotas sus relaciones, se devolvieron las fotografías y se bloquearon en Facebook, 
-Por otra parte después de la Revolución Francesa y todo el guirigay que se montó (que si república, que si convención, que si repetimos las elecciones…) un corso bajito y peleón, afincado en Francia que se llamaba Napoleón Bonaparte se hizo con el poder y se autoproclamó Emperador. ¡Con un par!
Napoleón… ¡qué tío! Con lo pequeño que era que no ocupaba na, casi no te enterabas que estaba, la lió pardísima en Europa. Si pa entender todo lo que pasó en España lo primero es conocer un poquito la vida del amigo, así queos vamos a contar su biografía  y cómo se le pasó por la cabeza la locura de Invadir España, ¡Invadir España! Si es que pa lo listo que era debíó darse cuenta antes de que a España no se la invade, ¡leñe! A España como mucho se la rescata…
Pero bueno, ya hemos escrito mucho por esta vez, lo de Napoleón ya si eso... ¡después de la publicidad!

Continuará...

miércoles, 1 de agosto de 2012

LOS JUEGOS OLÍMPICOS





¡¡Venga, venga, que London 2012 está de rabiosa actualidad!! Que no podíamos dejar pasar, unas pedazo historiadoras y conocedoras en profundidad de la Grecia antigua como nosotras, una oportunidad para ilustraros un poquito en esto de los JJOO. ¡Y más arrasando como esta España en todo!  ¿Eh? ¿Qué no? ¿Cómo que no ganamos en nada? ¡¡Pero si somos pobres pero honraos!!Si nuestros deportistas son lo más, ¿o no? ¿Cómo? ¿Qué los buenos se han quedado en casa? ¿Qué si no tomamos clembuterol no rendimos? ¿Qué no nos llevamos ninguna medalla y además nuestras atletas han desfilado con unas faldas de un rojo que deslumbraría a Stevie Wonder?
Ups,  bueno, a ver , a lo mejor muy enteradas no estamos. Pero es que hemos estado de vacaciones, jopé, que con la pasta que nos hemos sacado gracias a todo lo que pinchéis en publicidad (nótese el sarcasmo) nos hemos hecho un tour histórico que pa qué. Que hemos asistido a los cursillos más “in” de historia y os echábamos  tanto de menos que decidimos volver (volveréeeee). Bueno, sí, y además también parece ser que a lo mejor sacamos un libro y nos obligan a mantener con vida el blog…blablabla… tonterías.
Vamos a lo que nos interesa, los Juegos Olímpicos y la antigua Grecia.  Que ahora estamos en crisis, pero hubo un tiempo en el que en el Mediterráneo lo petábamos: Grecia, Roma e Hispania. ¡ Anda que menudos hemos sido!
Corría el año 776 A de C  cuando los griegos decidieron tener un detallito con Zeus, y regalarle unos jueguitos, dedicarle unas victorias, esas cositas que dan mucha alegría, solo hay que ver como lucía la Cibeles después de la Eurocopa. Y a lo mejor los antiguos griegos no tenían un speaker a la altura de Reina, pero ellos hacían lo que podían.
Los padres, que han cambiado muy poco a lo largo del tiempo, soñaban con tener un atleta olímpico como quien sueña con un hijo futbolista que le saque de trabajar. A los doce años ya empezaban a apuntarlos en tal o cual equipo, a los 16 los tenían todo el día en el gym y a los 20 ya...disciplina libre.
Los antiguos JJOO se disputaban, como ahora, cada 4 años, una olimpiada  le llamaban (más ingeniosos ellos). Con la salvedad de que durante los juegos se proclamaba una tregua, “la paz olímpica”, para que los atletas pudieran llegar sanos y salvos a las competiciones de Olimpia, que no era plan de tener al mejor tirador de jabalina del mundo, y que te lo mate por el camino uno de los de boxeo.
Los juegos eran muy pareciditos a los de ahora, salvo que no se andaban con tanta tontería de inauguración y disfraz, digo uniforme. Ahí la norma era participar desnudos, que así ya ves desde el principio con qué país quieres ir. Aunque bueno, eso tampoco era así del todo porque solo dejaban participar a los que fueran griegos y libres. Lo que sí, por ejemplo, es que no dejaban empujar a los adversarios en las carreras, ni matarlos en la competición de lucha. ¡Muy bien!¡ Muy civilizado! Sobre el clembuterol Zeus todavía no se había pronunciado...
La duración era mucho menor, seis diítas, y por el medio aún hacían un pequeño parón para sacrificarle 100 bueyes a Zeus. Y es que había menos disciplinas, ¿o sois de los que os seguís creyendo que la marcha es un deporte? Ellos tenían sus carreras, su salto de longitud sobre foso, su lanzamiento de disco y de jabalina (una jabalina del tamaño de un dedo que llevaban atada con una cuerda, no se fuera a perder), sus luchas, sus carreras de carros y su pentatlón, que era la estrella de los juegos, que consistía en: carrera, salto de longitud, lanzamiento de disco, lanzamiento de jabalina y lucha. ¡¡TODO!! Si ganabas eso eras ya el puto amo de Olimpia y te daban una manzana. ¡¡Sí, sí, una manzana! ¿qué pasa? Muy materialistas os veo a todos. Pues id bajando esos humos que a España solo nos van a llegar diplomas y quieras que no, por lo menos una manzana te la puedes comer…
Con el paso de los años y de los siglos, Grecia fue conquistada por Roma y ya vinieron los italianos con sus tonterías de :“Ah, nosotros no somos griegos pero también queremos participar”, “¡Uy! que nosotros no creemos en Zeus”, “Jooo, que si no se dedica a ningún dios es todo como muy pagano y nosotros ahora somos cristianos”  Total que en el 393 d .C. el emperador Teodosio ( que luego se forraría haciendo libros para niños: “Teo en el circo”, “Teo en el zoo” “Teo mandando un cristiano a los leones...”) ya decide cancelarlos, que la gente se entretenía con eso y no compraba sus libros.
Y así se quedó la humanidad sin Juegos Olímpicos hasta que allá por el 1896 un noble francés, el barón de Coubertin, decide restablecerlos, pero desengañémonos, desde que los atletas no van desnudos esta competición ha perdido mucho.

jueves, 5 de enero de 2012

LOS TRES REYES MAGOS DE ORIENTE



TA TA TA CHAAAAAAAAAN:

Muchos años ha, en una época propia de epopeyas y leyendas, y en medio de una intempestiva, tórrida y punzante tormenta de finísima arena, se inicia el transcurso de los hechos.

Tiemblan las piedras, retumban las areniscas.

A lo lejos, tanto como la luz de la luna y unos ojos claros permiten ver, corren velozmente tres diestros jinetes, salvaje galope, como almas que lleva el diablo. Por unos parajes donde no aparece ni Cristo (que por cierto aún no ha nacido) van estos seis protagonistas, estas tres parejas mitológicas de mutuo parasitismo: los tres jinetes y sus tres veloces bestias.
Cuando por fin se detienen brevemente para que la mitad más animal tome aliento, justo en ese momento, afilando la mirada, escudriñando el horizonte de las formas perdidas… se hace más nítida la escena…

Descabalgando los hombres, rehaciéndose los corceles… ¡Qué corceles ni qué gaitas! ¡jinetes!.. No… No… No… ¿Corceles con chepa? ¿jinetes horteras? ¿?¿?¿? Acerquémonos a los protagonisas. Necesitamos un poco más de luz de luna y un poco menos de arena en los ojos para distinguir la estampa: tres animales con joroba y tres medio hombres jorobados, con el semblante lleno de las babas que por esa carrera errática y extasiada los pobres  dromedarios de cerca (gráciles corceles a lo lejos), fueron soltando cual bulldog pastoso.

En efecto. Hoy es día de cabalgatas, de ilusión, de caritas infantiles deslumbradas ante el candor de la esperanza. Hoy es el día tan ansiado en el que millones de cartas recibirán la respuesta de sus majestades los Reyes Magos de Oriente, y en el que los dulces niños dormirán con un ojo abierto, a la espera de descubrir la magia de la Navidad... pero no nos dejemos llevar por un exceso de fantasía. La realidad no se aproxima ni por asomo a una épica singladura por el desierto.

¡Abrid los ojos!... tantos años con las mismas mariconadas. Pues yo no les he pedido regalos, y no porque no me los merezca (que me los merezco, doy fe) sino porque conozco la VERDADERA historia de esos tres flipados. Ni realeza, ni magia ni ocho cuartos. Prestad atención a lo que voy a contaros. Y es que no está nada claro que fueran reyes, ni muchísimo menos magos. De hecho, en la Biblia sólo San Mateo los menciona muy someramente, y sin entrar en detalles.

A diferencia del pobre Mateo, yo he tenido acceso a información totalmente verídica, y de primerísima mano, sobre lo ocurrido en Belén el año del nacimiento de Jesús (disculpad que no revele mis fuentes).

Ante todo aclaremos que los Reyes eran tres, tal y como aseguraba el Papa San León: Melchor, Gaspar y Baltasar, aunque hay quien lo pone en duda (véase por ejemplo los pirados de los Armenios, que cuentan hasta de 12 magos).

Melchor: un tipo huesudo de facciones angulosas procedente de Amserdam, cubierto por blancos cabellos y blancas barbas. Pero no lucía canas el tío porque estuviese viejo, ojito, sino porque era muy albino de dios. De hecho, contaba 28 tacos cuando llegó a Belén. Lo que más le gustaba en el mundo era la Estrella Galicia, y las tardes de cañas y terraceo con los colegas.

Gaspar: un rubiales polaco, era el más joven (24 años) y el más guapetón de los tres. Andaba siempre metido en sindicatos y rollos de política por eso de cambiar el Mundo, que ya se sabe cómo son los cuasi-aún-adolescentes.

Por último estaba Baltasar: un africano entrado en la treintena, negro como el carbón, y aficionado a todas las artes en general, especialmente a la poesía. Nunca se olvidaba de guardar un block de notas en la mochila donde iba anotando las inspiraciones según le llegaban. Mi “cuaderno del alma”, lo llamaba.

Pues estos personajes que acabo de presentaros se conocieron en la Universidad, donde a pesar de la diferencia de edades coincidieron estudiando Filosofía. El caso es que congeniaron de perlas, el sistema los agotaba del mismo modo, y se pasaban las horas en la cafetería inmersos en profundos debates sobre el sentido de la vida, o en eternas partidas de tute… Una noche de baretos y antros  les dio la locura múltiple. Aunque la idea genial partió inicialmente de Melchor:

-          Bueno tíos, ¿por qué carajo tenemos que ser víctimas de esta sociedad capitalista?, ¡¡vamos a darle caña colegas!!! ¡¡Lo que mola es salir a la calle y aprender a sobrevivir con lo que se presenta a cada momento, lo justo y necesario!!

Pues hete aquí que ya tenéis a nuestros mozos en la protectora de animales. Un Pastor Alemán al que llamaron Herodes, tres flautas dulces y por hogar sus mochilas… fue lo único que necesitaron para transformarse en auténticos perroflautas. Defensores de la libertad sin medidas, viajeros del Mundo al son de “Adiós con el corazón”, “Ondiñas veñen” y “Yesterday” (una melodía por cabeza para conformar el repertorio de Los tres Flautistas y el Perro). Lo demás fue viniendo poco a poco y según recaudaban en las entradas del Opencor y del Gadis:

1.      Ropajes a medida comprados en varios Bazares Orientales, incluidas alpargatas y bombachos. Además, por hacer la coña se les ocurrió pillar unas coronas de plástico (y ahora ya sabéis porque algún historiador los confundió con reyes).
2.      Unos piercings guapos (región nasal, hélix – orejas para los ignorantes – y otros lugares que paso de detallar).
3.      Rastas (con no lavarse el pelo, punto).
4.      Playeras rotas a 3 euros el par.
5.      Rutas por ciudades cálidas (que tontos no eran, y de dormir en la calle tampoco era plan de pelar de frío).

Paréntesis: Aunque no viene mucho a cuento, Herodes estaba en la perrera por morder a un niño, pero eso no lo sabían Melchor, Gaspar ni Baltasar, así que no los juzguéis.

Tras unos meses de ciudad en ciudad, y hasta la coronilla de dormir en cajeros, paradas de metro y portales, se les ocurrió trasladarse a un lugar de mayor sosiego y recogimiento durante unas semanitas. Recalaron así en las ruinas de los Jardines de Babilonia, donde se encontraron con otras gentes con las que compartían estilo de vida.

-          ¡¡Wow, esto es la monda compis!! – dijo Baltasar (el negro, que ya sé que algunos sois más lentos y tras más de 20 años aún os cuesta reconocerlos) – se me ocurre que “ante mis ojos veo la ruinosa grandeza del pasado olvidado y la paz que nace de la hermosa naturaleza”.

-          Venga Balta, vale que aquí hay una marchita de la ostia, pero deja ya la movida de los versos que no se te dá, no se te dá… - le recriminó Melchor – y vengan ya unas birritas que la cosa promete.

Esa noche todo fue fiesta y buen rollo. El cachondote del Gaspar no tardó ni una hora en ligarse a las pivas más monas y de mejor tipo, mientras Balta continuaba componiendo a la luz de la luna y Melchor engullía un volumen de  cerveza superior al que se supondría físicamente razonable (y sin mear ¡eh!, que es ahí donde está el mérito).

Sobre las 4 de la madrugada les dio por la melancolía y la amistad a tope. Al lado del río, tumbados sobre la arena y mirando al cielo (“os quiero colegas”), se vieron sobrecogidos por la grandeza de las estrellas. Justo en ese momento se estaba grabando un reportaje para “Babilonios por el Mundo”, y los pillaron en plena entrevista con la tontería de las constelaciones. Aquí tenéis el motivo por el que otros historiadores creen que eran astrónomos, astrólogos y paridas semejantes.

Tras unos cuantos canutos, en ese momento de magnificación y empatía extrema (es decir, de pedo máximo e idas de olla supremas), justo pasó un cometa… y como estaban bastante puestos y muy mal del tarro… creyeron que el universo conspiraba para dirigirlos hacia el Paraíso.

-          Amigos míos, el destino nos llama a mayores designios, “viajemos juntos a través de caminos y tiempos”. Y mira tú el sino que justo aquí veo yo los medios de transporte que oportunamente han de dirigirnos hacia donde la “divina luz nos guía para abandonar la agonía”. Como me llamo Baltasar que la mismísima providencia nos los ha puesto en el camino.

Pues en fin, ya os imagináis el medio de transporte: unos camellos (realmente dromedarios, un nimio error histórico) a los que cargaron de marihuana. Ah, y como soy generosa y cedo mi cultura, aquí tenéis la explicación, salvando los equívocos reseñados, de por qué se usa el término camello para referirse al “individuo que trafica ilegalmente con estupefacientes”).

Les llevó varios meses atravesar el extenso territorio que separa Egipto de las tierras del Xallas. Siguieron la “estrella que los guiaba” hasta Santa Comba, donde se les brindó además la oportunidad de disfrutar una animada noche en tal cónclave de diversión juvenil, y finalmente hasta Belén.

Como estaban muy cansados y tenían algunas pelas ahorradas decidieron pernoctar bajo techo, en el Hotel El Portal (Belén). Sabed que la de Xallas es una comarca de gélidas temperaturas durante el invierno, así que no les tengáis en cuenta que olvidaran sus principios “callejeros” por una vez.

Y justamente en el mismo hotel se hospedaban María y José, que estaban de parto (María, no José). – ver entrada previa del blog – Con el escándalo que rodea al acto de parir, Melchor, Gaspar y Baltasar fueron a ver qué demonios ocurría, y ya se encontraron con el Bebé (Susiño, como lo llamarían después cariñosamente). No les cupo la menor duda (aunque al perro Herodes no le gustaba ni pizca el mocoso aquel, y lo miraba de reojo), que era un ser humano especial:

-          Apuesto que este que ha nacido será Rey o algo, pues su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle – dijo Baltasar.

-          Yo también veo en sus ojos a un futuro crack – continuó Gaspar, el reivindicativo – aquí habrá chicha para años, te digo yo que el enano marcará un antes y un después. Dejará en pelotas al capitalismo, me ha dado un pálpito del copón.

-          Como que no es para menos, a él nos ha traído una estrella más brillante que la Galicia…- añadió Melchor – Susiño, ¡vas a ser un líder! ¡Abajo el sistema! ¡fuera los bancos! ¡queremos comunismo del bueno!... Paz para todos, hermanos.

Con estas palabras recibieron al Mesías nuestros amigos, y como ya sabéis, cada uno le dejó un presente (bajo la atenta supervisión de María, que no se fiaba un pelo):

1.      Melchor, el albino cervecero, le entregó un poco de mirra que le había regalado en Somalia una amante empeñada en perfumarlo un poco (decía que olía a cebolla, habrase visto).
2.      Gaspar, el rubio guapito, le entregó incienso, pues era muy aficionado a los “ambientes zen” y siempre lo llevaba consigo.
3.      Baltasar, el de África, por no ser menos, le entregó su piercing de oro, que le había costado muchos “Adiós con el corazón” en la puerta de los supermercados.

Y amigos míos,  así sucedió, y tal cual os la he narrado, la verdadera historia de los tres “Reyes Magos de Oriente” (pa que veáis que puñetera es la historia y como nos engaña, la jodía, que estará ahora descojonándose).




miércoles, 28 de diciembre de 2011

LA ÚLTIMA ENTRADA

Españoles, estonoesunblogdehistoria ha muerto.

Pues sip, todo lo bueno se acaba, se ha acabado Friends, se ha acabado Lost,  se ha acabado  Los Serrano ¡se va a acabar hasta el 2011! Y algún día probablemente "Como Conocí a Vuestra Madre", así que este blog no iba a ser diferente. Nos hemos quedado sin imaginación, lo sentimos, se nos han escapado las musas, deben estar, como dice Sabina, follando con Serrat o algo... Así que cogemos los bártulos y ¡a otra cosa, mariposa!

Hace más de un año que iniciamos este proyecto con dos objetivos fundamentales:
Cultivar a las masas y forrarnos con la publicidad y... ¡NI LO UNO NI LO OTRO!
Las masas están ya mazo de instruídas, hemos flipado con el nivelazo de los comentarios, que más de una vez hemos recurrido a la wikipedia para entenderos, ¡cultos, que soys unos cultos! y en cuanto a las pelas de la publicdad... ¡no habéis pinchado nunca en los anuncios, cabrones! Que nosotras teníamos sueños ¿vale?: Queriamos financiarnos unas vacaciones al Caribe, retirarnos del curro y vivir la vida padre a vuestra costa... ¡¡y no hemos visto un euro!! Y ya el colmo ha sido cuando nos dimos cuenta que decir por ahí que tienes un blog de historia no impresiona a los tios y no ayuda a ligar, menos mal que estamos buenas, que sinó...


Así que hasta aquí nuestra aventura bloggera, seguiremos haciendo chascarrillos históricos en privado y  buscando una forma de ganar dinero de forma fácil y divertida, pero no os enteraréís a no ser que salgamos en la lista forbes y/o alguna de nosotras se líe con algún famoso y/o nos convirtamos en estrellas del show busines, en cuyo caso tendremos siempre unas palabras de recuerdo para nuestro primer proyecto fracasado  el blog y para la gente que estuvo ahí desde el principio (ósease vosotros: lectores, comentaristas y seguidores) que tirar de sentimentalismo y recordar los orígenes es muy campechano y siempre queda de genial en cualquier discurso.

Pues eso, que ha sido un placer coincidir con vosotros por la blogsfera, hemos descubierto sitios muy apacibles en la red a los que siempre será un placer volver a visitar. (para los interesados mirad en la columna de la derecha, debajo del archivo, donde pone "nos divertimos con").

¡Ah! y no lloreis, no lloreis que me voy a casar con ella, bueno, que leches ¡llorar un poquito, anda, que nos molaría bastante que quedaseis tristes y desolados con nuestro abandono!

Postdata; (Bueno, en Reyes igual publicamos que queda ahí pendiente la 2ª parte de lo de la Navidad y dejar a la gente a medias está muy feo...)

Post Postdata: Así un último deseo, que simpre que algo se va a morir mola tener últimas voluntades, si nos quereis votarnos en lo de los premios de laBlogoteta (pinchad aquí y seguir las instrucciones) Pedir votos es mu triste, pero más triste é robar




Post Post Postada: FELIS NAVIDÁ!!!!

Post Post Post Postada: Y FELIS 2012!!!

Post Post Post Post Postada: Yaaaa paramos, yaaaaa pramos!

domingo, 25 de diciembre de 2011

EL PORTAL DE BELÉN



Cuenta la historia que aquel día Dios, estando especialmente inspirado (y un pelín aburrido, todo hay que decirlo), decidió que era la hora de la Revolución que llevaba siglos planeando. Tras su habitual cafecito mañanero emprendió camino hacia el Campus Sur. Allí, en el Colegio Mayor “El Profeta”, vivía el ángel Gabriel desde que comenzara, dos años antes, sus estudios universitarios (“Gestión y Márqueting Celestiales").

Toc, toc, toc.

Toc, toc, toc.

TOC-TOC-TOC-TOC-TOC-TOC-TOOOOOOOOOOOOOOOOOOOC
-         ¡¡¡GabrieliñoOOOOOO!!!!!, arriba que son las doce del mediodía y te traigo un encargo de especial importancia.
Gabriel, casi recién acostado tras la fiesta de los Novatos, se levantó a regañadientes:
-          Jopetas Dios, ¡ya te vale tío! Que hoy es viernes y estoy baldao.
-          Menos quejas y al ajo, mequetrefe. Te vistes “ipso facto” y andando pa la tierra, hay que hacerle el test de embarazo a María, la de Galilea.
Así que el ángel se dio una ducha fría y medio logró recuperarse con un Ibuprofeno 600 del botellón histórico de la noche anterior. Se subió al número 4, el bus  que menos vueltas daba hasta la Tierra, y allá se plantó en Galilea.
-          A ver, a ver… tengo que ir al 7 de Las Palmeras Orientales… mmmm… ¿cuál viene siendo? (…) alaaaa, pero qué casualidades, si es ese barrio de protección oficial donde vivía la Lore (ui la Lore, que fiera, jiji… de paso le puedo hacer una visitilla y la invito a una copa).
Toc, toc, toc
-          ¿Quién eeeeeeees?
-          ¡Salve muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre todas las mujeres.
María no estaba aquella mañana para cuentos porque  Augusto, el emperador Romano, ordenó hacer un censo para saber cuántas personas había en su Imperio, y debía ir con José a Belén para inscribirse. Con aquella mariconadita se perdería las Rebajas de Blanco, y encima ahora venía un pirao a interrumpirle la comida:
-          ¿Pero quién eres  tú? A ver si nos dejamos de chorradas que me pillas de muy mal humor. Si es una broma, a otro lado a tocar las narices…
¡¡El sustó que se pegó la pobre al echar el ojo por la mirilla!!
-          ¡¡¡Ai va, colega!!!! ¿¿¿¿¿Pues no tengo en el jardín a un adolescente con alas??????
-          María, no temas, porque has hallado la gracia de Dios. Y ahora concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y su nombre será Jesús.
-          ¿Pero de qué vas, pirao?, flipas como está la peñaaaaaa…  Lo que me faltaba por ver, un ángel yonkie sueltando barbaridades en mi propia casa…
-          No te estoy mintiendo, ¡oh salve Muy Favorecida!… Será un hombre grande, hijo del altísimo; y el señor Dios le dará el trono de David, y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su Reino no tendrá fin.
María, al escuchar hablar de realeza, se ablandó… ( que a ella lo de salir en las revistas de cotilleo e ir a saraos de la Alta Sociedad era algo que le tocaba la patata). Abrió la puerta y aún sorprendida, dijo:
-          ¿Y cómo será esto? Pues no conozco varón… El Jose ya va algo viejuno, y con lo de la diabetes y la arteriopatía lo tenemos chungo…
-          El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo que el santo ser que nacerá será llamado hijo de Dios.
-          Tira morena, pues no se toma libertades ni nada el Espíritu Santo ese… ¡¡Que yo soy mu decente eh!! A mi no me cubre con su sombra el poder ese ni de coña , ¡¡¡hombre ya!!! Josiño está viejo pero no tonto, ¡¡y como alguien me ponga una mano encima se va a cagar!! Habrase visto, ¡¡desfachatez semejante!!
A Gabriel le costó un mundo convencerla, pero aplicó todo su encanto angelical hasta lograrlo.
-          Buenoooo, ¡pues ná!! He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo según su volutad. Ahora eso sí, a mi marido se lo cuentas tú, ¡y a ver si con un poco de suerte se lo traga! 
De esta forma, salió positivo el test de embarazo.
Meses después, José y María emprendieron un largo viaje desde Nazaret hasta Belén, de donde venía la familia de José.
-          Mary,  ¿estás muy cansada? Te veo palidota.
-          Pues para que mentirte, cari, algo sí, con esta barriga no hay quien se maneje, y el camino a Belén es muuuuy largo. Ya te dije yo que lo mejor era pillarse un vuelo barato con Ryanair desde Oporto…  tantas horas en autobús me están matando…
-          Aiii, lo siento mi vida… ya sabes que la cosa está muy difícil con lo de la crisis… cualquier día me echan de la FINSA… el avión salía más caro... tenemos que ahorrar que tenemos un niño de camino y si me quedo sin trabajoooo... ¡¡¡a ver donde contratan a un carpintero de mi edad!!! Pero podemos parar en la siguiente Ciudad.
-          ¿¿En Santa Comba??
-          Siii, creo que hay ahí un hotelito que nos vendrá de perlas…
-          Anda el otro… en el Hotel Xallas no me meto yo ni de coña… una tiene su clase…
Pero el cansancio le pudo más…  se bajaron del autocar (“Transportes El Burro Navideño SA”) y se dispusieron a pasar la noche en el hotelito.  Un recepcionista con cara de sueño los recibió bostezando:
-          Quisiera saber si hay lugar para que podamos pasar la noche buen hombre, pues venimos de viaje larguísimo y estamos muy cansados.
-          Sorry, no me queda ni una cama. Es sábado por la noche y Santa Comba está petada, con tanta marcha tenemos todo ocupado.
-          Pero mi esposa está demasiado cansada, y tope de embarazada...
-          Lo siento amigo, estamos completos… si quieren pueden probar en el Hostal “El Portal”, en Belén… está a poco más de dos kilómetros y a lo mejor allí tienen suerte...
-          Si no queda otra, a joderse y aguantar. Gracias, posadero. Pillaremos un Taxi hasta allá.
En esa ocasión sí hubo fortuna, y el matrimonio alquiló habitación. No es que fuera muy buena, pero al menos tenía calefacción y estarían calentitos.  Ya en cama, se dieron las buenas noches abrazados.
-          Buenas noches cari.
-          Buenas noches Jose…
Y escuchando rebuznar a un burro, al que le respondía presto un buey desde las cuadras cercanas (que Belén y Santa Comba eran aún tierra de mucha ganadería), se fueron quedando dormidos.
Ya de madrugada le entraron a María unos dolores de muy señor nuestro, que ni tiempo hubo de marcar el 112 y allí mismo dio a luz. Se armó la Marimorena, y al final vino el médico de guardia del Centro de Salud a ver si ponía algo de orden al tinglao. En esa noche, y de esa forma, nació Jesús, el Mesías.  María lo envolvió en pañales y lo acostó en una cunita que le trajeron los de “Muebles El pesebre”.

Y colorín colorao este cuento aún no se ha acabao… Continuará (ojo al Blog el día de Reyes).

lunes, 14 de noviembre de 2011

HORACE WELLS



Hoy toca una de dentistas, de dentistas buenos, que también los hay…
El amigo Horacio, Horace Wells, nació el 21 de enero de 1815 en Vermont. Era de una familia bien, acomodada, con pelas para mandarle a la universidad y toda la gaita, pero mira por donde él tenía vocación de cura. Le molaba el rollo de dar discursos en el púlpito, salvar almas a través de la confesión y esas cosas que, oye, cada uno tiene sus filias…  El caso es que cuando se lo dice a sus padres se llevan un disgusto tremendo:
-Horace, cariño… ¿me vas a dejar sin un nieto?- la obsesión de las madres con tener nietos es una cosa seria-  ¿Toda nuestra fortuna para la iglesia? No nos hagas ese feo, anda. Estudia una carrera y cásate;¿tú sabes la ilusión que nos haría tener un hijo dentista?
Y Horace cede al chantaje emocional porque no le salía a él lo de ser rebelde, no le salía, así que se saca la carrera de odontología, se busca una novia formal, se casa, abre su consultorio… ¡lo típico! 
Pero no os creáis que le satisfacía mucho lo de arrancar piños en vivo, que en esa época no había anestesia ni ná y estaba ya un poco hasta la coronilla de los lloros y los gritos y de la gente llamándole bruto y de los niños teniéndole miedo… vamos ¡que a veces se sentía como el hombre del saco!
Un día, para olvidarse le los problemas fue con su mujercita al espectáculo del circo de Mr. Colton, y ¡los circos de antes si que molaban! Porque ahora como mucho en el circo ves un león medio famélico saltar un aro pero antes, a poco de suerte que tuvieras, salías con un colocón de oxido nitroso guapo, guapo. Si, si, en serio, el número estrella era ¡EL GAS DE LA RISA! Y consistía en escoger a una serie de voluntarios del público, ponerles hasta el culo de óxido nitroso y  partirse todos la caja con las alucinaciones ajenas y eso...  ¡No veas que risas! El caso es que Horace se fijó en que unos de los pavos que había sacado al escenario se cayó por una escalera desgarró media pierna y seguía tan happy, sin quejarse ni ná… Así que al amigo se le encendió la bombilla, se hizo con unas bombonas de óxido nitroso y se fue a la consulta a pedirle a su ayudante John Riggs que le arrancase un piño en pleno colocón y, oye, ¡le daba hasta gustito la exodoncia!
Desde entonces empezó a utilizarla con sus pacientes, hizo una publicidad de la leche, 
“Dr. Horace Wells.
Dentist.   
No pain” 
y esas cosas y, bueno, la gente ¡salía de un feliz! Que a algún sábado noche fijo que dudaban entre ir de pubetos o a sacarse un diente. Horace, como era buena gente no quería quedarse el solo con el descubrimiento así en 1845 decidió dar a conocer la nueva técnica a la comunidad científica  en la Universidad de Massachusetts.  
Se encontró con una audiencia un pelín excéptica:
-¿Intervenciones quirúrgicas sin dolor? ¡Habrase visto el loco éste! Si todo el mundo sabe que “no pain, no glory” eso lo vi yo escrito en camisetas, fíjate…
Wells iba todo contento con su maravilloso descubrimiento pero le coincidió uno de eso días en que todo sale mal: Se había levantado con el pié izquierdo, le habían quedao las llaves dentro,  el encargado de aplicar el gas se quedó corto, el paciente era un puto poco quejica y bueno… ¡hizo un ridículo! El tipo de la muela gritando, el publico descojonándose y Horace que no sabía dónde meterse del bochorno. Tras el fracaso se volvió a aplicar oxido nitroso a si mismo y pidió que le hiciesen otra extracción (si casi se queda desdentado el pobre por la tontería) para auto demostrarse que sí que funcionaba. Lo que pasa es que ya a esas alturas y con su reputación por los suelos decidió que no quería volver a tratar dientes en la vida: cerró la consulta y reorientó su carrera profesional como ¡¡comercial de artículos para el hogar!! Si nunca es tarde para empezar de cero…
 Me lo imagino con el maletín por las casas de Connecticut cual representante de Avon. Insisto: ¡poooobre!
En 1946 su antiguo socio William Morton, consiguió extirpar un tumor de cuello sin dolor, tras la aplicación del éter. Su popularidad subió como la espuma y se forró. Horace Wells, casi sin un duro y con una rabia interna que flipas se piró a París, que en París morirse de hambre todavía era considerado en arte. Se pasó allí una temporada pero nada, la cabeza no le paraba al amigo que seguía obsesionado con el tema de la anestesia así que se volvió a Estados Unidos y empezó probar los gases todos, ¡todos! empezó a inhalar éter a lo loco, éter y cloroformo, se pasaba así las horas muertas... ¡otros fuman!
De todas maneras, chicos, no hagáis esto en casa, que puede parecer guay y que mola, por las alucinaciones y eso, pero  te pones un poquito mal de la cabeza... Sirva como moraleja lo que le pasó a Wells, que  tras una semana entera de colocón salió a la calle y roció con ácido sulfúrico a dos prostitutas que tuvieron la mala suerte de cruzarse con él… Que esto me hace pensar que, a lo mejor otra cosa no, pero ¡tenía la ostia de productos químicos en su casa!  Total que le pillaron y le encierran en prisión. Conforme iban pasando los días y recuperando la lucidez se dio cuenta del pedazo de ida de olla que había tenido, de lo pardísima que la había liado y no pudiendo vivir con los remordimientos se suicidó en su celda rajándose la femoral con una navaja de afeitar.
¡Ah! Eso sí, tras la correspondiente autoadministración de una dosis de cloroformo, que una cosa es que uno se quiera matar pero sufrir no, que no tonto no era…

martes, 8 de noviembre de 2011

VICENT VAN GOGH

                                           
Vicente van Gogh nació en los países bajos el 30 de marzo 1853. Ya de pequeñito en el cole los profes se dieron cuenta que el niño era raro, que se le daba bien el calculo y la ortografía, si, pero un sosoooo… y oye, ¡una letra preciosa que tenía!, pero lo de pintar… por favor no me hagáis hablar… que por mucho tío marchante de arte que tuviera ¡ese chico era un desastre!
A los 16 decidió hacerse marchante de arte con su tío, que pa algo tendrá que valer el enchufe, pero muy mal, que Vicente era de esos que se escudaba en la sinceridad para ser un bastardo hijo de puta y en el siglo XIX no se estilaba eso de "no es que yo soy muy sincero”.
En 1875 se va a París porque había leído en un blog de historia que: ¿como era chicos? Ah si, ¡Paris era una fiesta! ¡París una fiesta y el pobre Vicente virgen! Que después por llevarle una oreja a una prostituta ya le cuelgan a uno el cartel de putero, ¡hombre, por favor! Pero a eso ya llegaremos mas adelante.
Con 27 añitos y virgen, que el pobre mucho amor platónico pero de consumar poquito, que es que nunca lo tuvieron fácil los pelirrojos para mojar, se ve obligado a volver a la casa de sus padres. Y ahí ya es cuando decide dedicarse a la pintura, que... ¡de perdidos al río!
Con 30 años y despues de discutir con sus padres se traslada a la Haya y conocé a una prostituta y...  por fin nuestro pelirrojo pierde la virginidad ...¡¡hip hip urra !! pero con tan mala suerte que la prostituta embarazada y enferma le contagia la sifilis, la gonorrea y todo lo que le podía contagiar . ¡¡Muy buen estreno chaval!! Lo ingresan en el hospital y sus padres que van a visitarlo se encuentran con su amante. Al verla el padre le llamó de todo menos bonica y Vicente desde la cama:
-No lloreis, no lloreis, que me voy a casar con ella. No lloreis.
Y el padre:
-¡ Si es que ha salido a tu familia ! ¡Pelirrojo y tonto !¡¡ Nunca llegará a nada en la vida!
En el 1886 se va de nuevo a París, a Montmartre, a darle la lata a su hermano Teo, ¡al que tenía frito! Se cuenta que de 800 cartas que podría haber escrito Vicent, 600 estaban dirigidas a su hermano. Y ahora decidme los que conoceis la tortura de tener un hermano mayor pesado. Acojona ¿eh?. Allí se codea con Toulouse-Lautrec , Gauguin...
¡¡¡Lo malo es que todos sus compis vendían más que él!!! Menos mal que la dueña de la pensión era una italiana salidorra y aceptaba sus cuadros a cambio de sexo, cama y comida. ¡Y anda que no hizo negocio ni na! Visión de futuro que tenía la tía.
Pero a Vicent nunca le acabó de convencer aquello de: “ ¿a donde vas Vicente?Aa donde va la gente” y se cansó de tanta fiesta en Montmartre y se quiso ir al sur,a la provenza francesa. A Arles.
Quería llevarse a todos sus colegas, pero nanai , que no los dio convencido ni a tiro, que cualquiera dejaba Montmartre en aquellos tiempos, que eso era el paraíso de cualquier pintor: putas, atardeceres y alcohol... casi no le hacían falta ni las pinturas.
Despues de mucho insistir convenció al tonto de Gauguin que andaba mas perdido el pobre que un rinoceronte en Madrid y Vicente más contento que unas pascuas, que por fin iba tener con quien irse de botellón y eso... y mientras lo esperaba, ¡¡venga a pintar!! le pinta los paisajes, le pinta la habitación ¡¡se pinta a si mismo!! (bueno hay que decir que esto lo hizo 27 veces: con oreja, sin oreja, oreja vendada, haciendo las curas... Vamos que si Van Gogh hubiera tenido facebook sería de los que cambiaría fotoperfil cada 2 horas)
Pero Gauguin lo que quiere es marchaaa, que él si se había ido allí era por la promesa de las fiestacas locas y las orgías y eso. Que luego se fue a la Polinesia y todo, que al señorito Paris se le quedaba pequeño. Asi que pasa 2 meses aburridisimo en la provenza aguantando a Vicente:
-¿Te pinto? ¿Te pinto? ¿Quieres que te pinte? ¿Te gustan mis girasoles?¿ Cual te gusta más? ¿el primero? ¿el segundo? ¿el decimocuarto? Soy mucho yo de amarillo... ¿Te gusta el amarillo? ¿Te pinto en amarillo? ¿Me pintas a mi en amarillo?  ¿Ehh Paul, eh eh eh??
Dos meses aguantó Paul, ¡dos meses larguísimos! Hasta que estalló:
-¡No te aguantó ni un minuto más !¡¡¡ LOCO!!!¡¡ que estaás mu loco !!¡¡¡ me piro, ahi te dejo con tus florecicas !!!
Y Vicente que no se quería dar por vencido:
-¡¡Mira Paul, mira Paul, que como como te atrevas a cruzar esa puerta no respondo!! Te rajo con esta navaja de afeitar migmamente...
Y Paul que era un espadachín que te cagas y había estado en la marina y todo:
-¡Uhhh que miedito, como me tiemblan las piernas...! ¡anda y que te den !
-Pos me rajo yo ¡ala!– y así se cortó media oreja por la tontería.
Que luego al verla se acojonó mazo y no se le ocurrió otra cosa que envolverla en un pañuelo y llevarsela a una prostituta. Que la chica se picó con razón:
-¡¡Vicente, por la virgen del Carmen, que me pagues con cuadros te lo paso, pero que me traigas una oreja esto ya me parece muy fuerte chico!!- todo esto en francés y con mon Dieu y todo eso que queda mas chic.
Después de esto Teo ya lo manda de cabeza al psiquiatrico, donde se dedica a pintar a lo loco, ¡¡¡a lo loco!!!  Allí conoce a un médico: Paul Gachet y se va vivir con él y Vicente en agredecimiento como siempre: ¡¡¡venga un retrato!!! Y el retrato del doctorcito se vende en 1990 por 8500 millones de pesetas a un coleccionista privado de Japón.
En sus últimos tiempos la actividad era frenética, 500 cuadros en 30 meses, que iba a dos cuadros por día el tío, que lo tenían más explotado que a un chino en Inditex.
El 27 de Julio de 1890 Vicente pide una pistola, ¿y que es lo que haces cuando un tío que ya se había intentado suicidar anteriormente bebiendo petroleo te pide una pistola? ¡Pues se la das, hombre que si, que la amabilidad ante todo!. Vicente termina de pintar “Cuervos en un campo de trigo” y se pega un tiro en el abdomen (si es que no es por nada, pero hay que ser tontooo, ¡¡hasta como suicida era torpe!!) y se va a su casita andando desangrandose pòr el camino. Y los vecinos:
-Oye, Vicente, ¿estás bien? Tienes peor cara que de costumbre .
Y él:
-Perfectamente, hombre, pero el desayuno me ha sentado como un tiro.
Se acostó en su cama y murió a los dos días. Se cuenta que a su funeral asistieron sus grandes amigos cargados de cientos de girasoles y flores amarillas.

Y con así, con 37 años, se terminaría la historia de este loco del pelo rojo, que como bien resume el gran Cebrián en su programa fue un pintor  impresionista hasta la médula, expresionista hasta las cachas.