lunes, 28 de febrero de 2011

CARLOS IV


Estábamos tardando en incluir en este nuestro blog a un monarca Español, ¡que teníamos miedo que Juancar nos lo echara en cara en el discurso navideño y todo!  Así que ahí va el 1º: Carlitos IV, el bonachón, ¡que no hay más que ver la imagen para figurarse que el Carlos era buena gente!
Llegó al trono a los 40 tacos y con muy poquitas ganas de ponerse a gobernar España, ¡que le daba una pereza a esas alturas de su vida y con la que estaba cayendo! Corría el año 1788, una época  mogollón  de problemas: por un lado los ingleses jugando a hundirnos la flota para jodernos el comercio con América, por otro los Franceses en revolución y a punto de empezar a hacer rodar cabezas, y por otro Portugal… emmm … ¿Qué pasaba en Portugal? Bueno, seamos francos, ¡siempre nos ha importado un pijo lo que pasa en Portugal!
Por suerte tenía una mujer muy espabilada, su prima la María Luisa de Parma, que se encargó de controlarlo todo enchufando como consejero y valido a su amante: Manuel Godoy. Y no la juzguéis mal ¡eh! Que ella fijo que pensó: “A ver… si Manolo lo hace todo como en la cama… ¡España irá Bien!”
El caso es que la mayor preocupación para Carlos era que las ideas de los franchutes no traspasasen fronteras, que reinar podía parecer un coñazo, pero la perspectiva de perder la cabeza a golpe de guillotina tampoco era muy alagüeña…  Así que al principio España que posicionó superencontra de la república, hasta que Napoleón tomó el poder y empezó a darle candela a media Europa y ahí ya nos aliamos con los franceses, que nos tiran la fruta y tal, pero en el fondo de se les ve majos… así el Napo y Carlos que quedaron en Touluse para tomar unas copichuelas y firmar el acuerdo de Paz:
-Lo que teníamos que hacer ahora, Carlitos,- decía el Bonaparte-¡ es invadir Inglaterra, joder! Yo uso mis armas de convicción para que toda Europa le haga el vacío,  tú me dejas unos barquitos y luego ya vemos como nos repartimos la isla.
-¡Claro que si, Napoleón! Te dejo toda la flota, ¡¡tengo una armada invencible!!
¡Si es que a los españoles siempre nos ha perdido la boca! Porque, bueno, ya sabemos que el cuento de la armada invencible terminó como el rosario de la aurora… que si el viento estaba en contra, que si la marea, que si el árbitro estaba comprado… ¡un fiasco! Y además los portugueses, (¡ahora ya sabemos lo que hacía Portugal!) de colegas con los guiris y pasando un huevo de las órdenes del Napo.
-¡Me cago en los portugueses y en todos sus fados! A estos los invado yo ahora como hay Dios-  Se rebotó Napoleón todo lleno ira- Carlos, por Dios, déjame pasar a mis tropas por España, anda, que de batallas navales no quiero saber nada en una temporadita…
 Y Carlos, ni corto ni perezoso, dejó que las tropas francesas se colaran en España, pero es que tenía problemas más importantes que atender, ¡que estaba su hijo Fernando VII pasando una adolescencia muy mala! que con el rollo de la rebeldía quería el trono y se pasaba las horas en su cuarto planificando conspiraciones contra él. Que debajo de la cama en vez de revistas porno guardaba notas que planificaban su asesinato…  Estaban los reyes arrepentidísimos de no haber llamado a SuperNany cuando era pequeño, ¡que le habían consentido demasiado!
Así que mientras Napoleón enviaba sus tropas por España camino a la conquista de Portugal Fernando se juntó con sus colegas en Aranjuez y se amotinó contra su padre montándole un pollo tremendo: “¡que quiero el trono, lo quiero, lo quiero y lo quiero! Y si no me enfado y no respiro o no respiras tú” que el pobre Carlos se vio obligado a abdicar.
 Napoleón, flipando con el panorama que tenían en casa sus aliados, pensó que igual se sacaba dos países por el precio de uno, que igual con España no tenía ni que hacer la guerra. Convocó a la familia feliz en Bayona, Francia, y allí obligó a Fernando que devolviese la corona a su padre, y Fernando podía ser rebelde, pero no era gilipollas así que no se atrevió a llevarle contraria al tío más poderoso de Europa… Y luego ya obligó a Carlos IV a que se la entregase a él. Y Carlos, que estaba hasta los huevos de todos los problemas que le estaba dando el reinado, se la dio sin rechistar mientras se retiraba tan tranquilo a su exilio para descojonarse desde el extranjero de los problemas que le dio el trono al emperador. Que el plan en principio parecía una pasada, ¡hasta tenía un hermano llamado José para poner de rey! Que, joder, nombre más español no iba a encontrar... Lo que no había previsto el Napo es que… ¡España estaba hasta los topes de españoles!  ¡que no nos dan gato por liebre tan fácil! Que aquel rey se veía a las leguas que no era español ni descendiente de los Borbones… que nuestros reyes tienen sus cosillas, pero, oye, ¡son de un  campechano! y además más vale malo conocido… Y Napoleón tratando de explicarse:
-A ver… que mi hermano es mucho más progre, que os traemos las ideas de la revolución…
Y los españoles:
-¿¿¿Por qué no te callas???
 Así que hicieron una quedada  en la Plaza de Oriente y fue el rollo ese del levantamiento de 2 de Mayo y esas cosas, que no vamos a contar porque ya tiene Pérez-Reverte un libro sobre el asunto y no queremos hacerle la competencia.  En el 1814 consiguieron al fin echar a los franceses y recuperó el Trono Fernando VII, que mantuvo a su padre,  desterrado en la corte papal hasta su muerte. Si es que cría cuervos…

lunes, 21 de febrero de 2011

TALES DE MILETO

Tales nació en la ciudad de Mileto (¡no lo esperábais, eh!) en el año 639 a. de C.
Fue el primero de los 7 sabios de Grecia y básicamente entró en el top seven, así resumiendo, por ser matemático, geógrafo, pensador, astrónomo y astrólogo. Que dan ganas de decirle: ¡céntrate, Tales, CÉNTRATE!!
  Era hijo de Examio e Cleóbula y cuando era estudiante se fue de Erasmus a Egipto para formarse con los sacerdotes del faraón Amáis en Geometría, astrología y física, allí aprendió cosas tan útiles como medir las pirámides por la longitud de la sombra y eso, que se ve que en la antigüedad el tamaño sí importaba…
Era experto en astrosofía, que viene siendo una forma rompedora de decir que lo sabía todo. Aunque a él lo que más le molaba era lo de observar las estrellas, ¡si hasta se fabricaba sus propios telescopios y fue el primero en predecir eclipses! Esto le granjeaba una fama entre las féminas de Mileto que flipas, que lo de llevar a las chicas a ver las estrellas por la noche ha funcionado toda vida… Y Cleóbula:
-Sienta cabeza, Tales, ¡dame un nieto!! (Si, si, esa manía de que las madres quieran nietos viene de la antigua Grecia, que yo no sé si te dan puntos en el imserso o algo, pero habrá que mirarlo…)
 Y él:
-Todavía es muy pronto mamá…
  Lo que pasa es que lo de enseñar estrellas a los ligues tiene sus hándicaps,  que para impresionar a una chica en un paseo iba mirando al cielo en plan “allí está el cinturón de orión, allí está no se qué… ” Y se cayó a un pozo. Y la tía descojonada (que ya hay que ser mala para no avisarle antes) le suelta:
- ¿Cómo pretendes, Tales, saber a cerca de los cielos, si no ves lo que hay en suelo?
 ¡Qué cabrona! Que además se ve que lo fue contando por ahí, que los escritos de Tales no llegaron a nuestros días, pero eso se sabe, ¡pá mi que lo twitteó y todo!
Lo que realmente catapultó a Tales al estrellato como fundador de la filosofía occidental fue que explicó el Universo de forma racional, que las panoias esas de Zeus y sus colegas está muy bien, una historia muy bonita y tal, pero él llegó a la conclusión de que el origen de todo,  lo que es el origen, era…. ¡AGUA!  La tierra era un islita flotando en un océano infinito y agua eres y en agua te convertirás… ¡superracional!
Y los Miletenses (¿o será Miletianos? ¿o MIletos?) ahí descojonados: hay que ver lo que hace tener tiempo libre… ¡si trabajaras en algo de provecho! ¡¡¡Descubre un teorema o algo, Tales!!!
Y  Tales se picó, que lo que no pasaba era que se metieran con su profesionalidad y con la utilidad, de sobra conocida, de la filosofía, así que ese año de dedicó a predecir el clima y dedujo que la cosecha de aceitunas lo iba a petar, y se dedicó todo el invierno a comprar las prensas de aceituna de Mileto a Quías. Y la peña pensando: ¡está como un cencerro! Fijo que se va ha hacer un macrotelescopio o algún rollo de esos, ¡verás que risas! Y luego llegó la época de la cosecha, las alquiló todas y ¡¡¡se forró!!!!
Y su madre:
-Cásate ahora, Tales ¡Que eres un partidazo!
Y Tales.
-¡Ups! Ahora ya es demasiado tarde!
Pero bueno, una vez que tenía pasta gansa se montó su propia academia de
O.T.
(operación Teorema)
Todo lo que siempre has querido saber de Astrosofía y nunca te has atrevido a preguntar.
Y en la primera edición se le  matricula Pitágoras… ¡eso sí que es petarlo, pero bien! (Para los de la LOGSE, como si Queen saliese de OT 1)
La academia le iba como un tiro y Tales se puso a tope con los triángulos, que no hay pensador que se precie que no tenga su propio Teorema, era lo más trendy en la Grecia clásica y no hizo un teorema, ¡hizo dos! (para saber más pinchad AQUÍ)
Pero nunca dejó de observar las estrellas, y fue el que dedujo que la luna brillaba por la luz del sol,  dividió los años en 365 días, y el tiempo en estaciones
¡¡¡¡Que gracias a Tales tenemos verano!!!
¡Un coco el tío!

lunes, 14 de febrero de 2011

SAN VALENTÍN

San Valentín, ese magnifico día que esperamos durante todo el año, ¿o no? Los escaparates con tartas en forma de corazón, peluches con forma de corazón, colonias con olor a corazón… ¿A alguien se le ocurre algo más útil en que gastar el dinero? ¡Por supuesto que no! Así están las parejas dando saltos de alegría ¡normal!
Y luego están l@s solter@s, singles para ser “cool”, contentísimos tambien:
-Que superrealizada y que superindependiente me siento, que vamos yo de eso de San Valentin paso. Pero ¡buff! ¡muchos pueblos que paso, eh! Que yo no quiero nada en forma de víscera y mucho menos lencería sexy, con lo cómodas que son mis bragas del carrefour, ¡quita, quita!
Y llega a casa deprimida porque en realidad los solteros son los únicos especímenes de la humanidad a los que se le haría ilusión una vida en forma de corazón, y con una tortícolis de caballo, de mirar siempre recto, y hacer como que no ven los ramos de flores, los escaparates rojo puticlub y las tiendas de lencería que cambian los pantys y las maravillosas fajasremodelatodo por atuendos de sex-shop…
Asi que, después de haber sobrevivido todos un año más a este día, pasamos a relatar la historia de ese gran señor que fué Valentín:

En la Roma del siglo III el emperador Claudio II decidió que lo mejor era que sus soldados quedaran solteros, que en cuanto se casaban y empezaban a tener niños se convertían en unos blandengues de cuidado: todo el tiempo hablando de potitos, de pañales y de primeras palabras, ¡¡que aquello era insoportable!!
Claudio quería hombres, HOMBRES ¡que hablaran de putas, de escudos y del circo romano!
Pero a la Iglesia esto le parecía fatal ¡Que estaban escasos de fans! Y además al Vaticano siempre le ha gustado lo de procrear, ¡procrear a lo loco! ¿O alguna vez habéis visto algún cura que no tuviera hijos? Así me gusta ¡dando ejemplo!
Pos eso, que en este contexto el sacerdote romano Valentín decidió arriesgar la vida y casar a esas ovejas descarriadas que eran los soldados romanos.
A Claudio esto le molestó mucho, ¡que ya son ganas de protestar por protestar!:
- Si es que ¡como son estos cristianos! Así que sus sacerdotes pueden quedarse solteros y vivir de Rodríguez, ¡y mis soldados no! Y luego le extrañará que los echemos a los leones… ¡Traedme aquí a ese curilla se va a enterar!
Pero Valentín tenía un piquito de oro, ¡que valía para comercial! O si no, ¡intenta tú ahora convencer a un hombre de que arriesgue su vida por pasar por el altar!
 Y se fue a la entrevista con Claudio dispuesto a hacer publicidad a tope, con todos los panfletos propagandísticos  que decían que Jesús era guay y eso. En un primer momento se metió a Claudio en el bolsillo, que ya no solo le dejaba casar a sus soldados, ¡¡se quería convertir al cristianismo él y todo!!
-A ver, cuéntame otra vez eso del templo donde Jesús la lió parda…
Y Valentín ¡venga a contar historias! Cuando abandonó el palacio Claudio era ya mas católico que él.
Pero luego las malas compañías de romanos ya lo llevaron al lado oscuro de nuevo.
- Que si Cupido se va a enfadar, que si te quitamos el puesto de emperador y se lo damos a otro…
El pobre no pudo con la presión y decidió procesar a Valentín por confundirlo.
La misión de condenarlo corrió por cuenta del lugarteniente Asterius, que como los romanos eran unos aprovechados, decidió probar suerte y pedirle un favorcito 
Oye, Valentín, y digo yo que los cristianos sois de hacer milagritos y eso ¿no? Y tú, que vas a ser ejecutado, pos querrás que te beatifiquen después… Pos fíjate que tengo yo una hija ciega… ¡que no es por mi, eh!  ¡es por ti!
Y Valentín, como era bueno, aceptó y le devolvió la vista a la niña. Y Asterius agradecido:
- Oye, que matar te vamos a matar igual  ¡Pero todo un detalle de tu parte, eh! Que en agradecimiento nada más ejecutarte nos vamos a convertir todos al cristianismo. ¡Ya verás!
Y como a los romanos les gustaba putear a la gente, y a los cristianos ya… ¡ni te cuento!
El carcelero que se encargaba de su encierro hasta la muerte decidió aprovecharse un poquito también: 
-Oye, Valentín, que me he enterado yo que los cristianos sois la mar de cultos y ¡¡tengo yo una hija más burra!! A la que unas clases particulares le vendrían de perlas, que total tú aquí, mientras esperas a que te maten, tampoco haces mucho…
Y Valentín, que tanto valía para un roto como para un descosío, que tanto te curaba una ceguera como te recitaba la tabla de multiplicar… ¡Pos de profesor particular pasó los últimos días de vida! Y como el roce hace el cariño: se enamoró.
Fue ejecutado un 14 de febrero dejando una carta de amor a su alumna en la que firmaba “ de tu Valentín”. Un romántico incurable que era el chico.

Pero la historia no hubiese pasado de ahí de si no fuera porque dos siglos mas tarde a la Iglesia le empezó a molestar un montón una curiosa fiesta pagana que se hizo más famosa que el botellón entre los adolescentes romanos.  En honor a Lopercus, Dios de la fertilidad, los 15 de febrero se hacía un sorteo en entre los jóvenes de donde salían “parejas de diversión” con fecha de caducidad de un año. Y nos creíamos que habíamos sido nosotros los que inventamos los follamigos, ya, ya…Pero ya empezaron los aguafiestas de los sacerdotes a proclamar desde los púlpitos que aquello era un Sindios, que lo que molaba de verdad era lo del amor y lo de comprometerse, que ya lo había dicho Valentín, que era un Santo, doscientos años atrás, que en vez de ir a esas a esas fiestas a que te juntaran a saber con quién, lo mejor era hacerle un regalito a la parienta y ponerle una vela a San Valentín para que se reavivara la pasión y esas cosas…

lunes, 7 de febrero de 2011

JUANA DE ARCO




Juana de Arco nació en Domrèmy, Francia, en 1412. Tenía una vida normal hasta que una mañana en la que estaba paseando  por la Campiña francesa, recogiendo frutas o haciendo cosas de campesinas medievales y eso… pues escuchó una voz en off :
-Juana de Arco, vente al confesionario, por favor.
Era Dios, es que  yo me imagino a Dios sentado en su trono viendo lo que pasa en la Tierra como quien ve Gran Hermano 24horas. En principio deja libre albedrío, que tú encierras a 6.700.000.000  millones de personas en un planeta y tienes garantizados los  jaleos, los líos amorosos  y pecados varios, lo que pasa es que a veces se le va el tema de las manos y se aburre la leche… Como le pasó con la guerra entre  Francia e Inglaterra que empezó en 1337 que era para un par de capítulos y ¡duró 116 años! Vamos que no hay telenovela que lo supere, ¡Si hasta tuvo que redondearle el nombre a la baja y poner “la guera de los 100 años”! Cuando vio que el tema se empezaba a eternizar decidió intervenir y mandar un enviado para zanjar el asunto (que es algo que antes le encantaba hacer a Dios, no sé porque últimamente no envía a nadie, ¡con lo divertido que es!). Es Todopoderoso y  podía haber mandao a un general, a un rey, un soldado…  pero ¡no! Que a Dios le gusta dar golpes de efectos pa que la peña  flipe así que llamó a la pobre Juana, ¡con 13 añitos que tenía la criatura!
Y Juana en el confe:
-¿Qué pasa, Súper?
Y Dios:
-Pues quería recordarte  que seas buena, que vayas a misa, que reces mucho, bla, bla, bla… ¡lo de siempre!  y luego, ya que estamos, quería encomendarte una misión, ¡Nah! Una tontería ya verás: Tienes expulsar a los Ingleses del país y  solucionarme ya el asunto del trono francés, ¡que me tiene frito!  Así que alístate de voluntaria en el ejército y que te asciendan rápido, tú di que vas de mi parte, que mejor recomendación no vas a encontrar. Luego le dices que coronen al Carlos VII en Reims y ya te puedes volver al campo a un monasterio y que te hagan santa, como tú veas…
Y Juana:
-¡Si, hombre, ahora mismo!, Faltaría más…- Si es que… como eran las medievales de decididas, ¡¡como eran!!
Ni corta ni perezosa se dirigió al frente de batalla, que aún no sé cómo pasó a la historia como Juana de Arco y no como Juana la Loca… Llega a donde el ejército francés y va a hablar con el capitán Baudricourt.
-Bonjour mon Capitain , mire que vengo a alistarme de parte de Dios, que dice que me dé un ejército para que expulse a los ingleses y coronar a Carlos VII en Reims, que el tema este de la guerra le está pareciendo un muermo…
Y Baudricout:
-Pero vamos a ver…¿¿¿DE DONDE COÑO HA SALIDO ESTA FRIKI??? No tendremos problemas suficientes, con los Guiris apoderándose del país, para andar con tonterías…
Y la echaron sin hacerle puto caso, para seguir batallando, que era lo suyo, lo que pasa es que el tema se le fue poniendo cada vez más chungo hasta tal punto que llegó el asedio de Orleans y el Delfín se tuvo que refugiar en Chinon. Entonces Juana, que no quería hacerle un feo a Dios, que después a ver como se excusaba en la Gala Final, cuando le hiciese la entrevista y le pasase los vídeos, vuelve a junto de Baudiricourt y éste, hasta las pelotas de tonterías, la manda a que hable con el Rey directamente.
Juana le cuenta al monarca los planes de Dios y a Carlos VII, obviamente, le parece la caña contar con un extra de ayuda divina:
-¿Entonces qué dices que necesitas? ¿Un ejército? ¡Faltaría más! ¿Cuántos soldados? ¿1000? ¿3000? ¿5000 está bien?
Y allá se fue Juana, con el estandarte de Francia y 5000 hombres a su mando. Se ve que lo de llevar  a una tía en el ejército motivó a los soldados mogollón (son muy de motivarse con mujeres los franceses): pusieron fin al asedio de Orleans, expulsaron a los ingleses hacia el norte, coronaron a Carlos en Reims y todavía les quedó tiempo para un cafelito…
Juana ya se iba a retirar aprovechando que estaba en la cresta de la ola, pero luego los fans le pedían bises, y venga otra batallita y tal y pasó lo que pasa con la mayoría de los personajes que no se retiran a tiempo: se acaban quemando
En una de estas batallas la apresaron los borgoñeses y la vendieron a los ingleses, que le tenían unas ganas tremendas y la juzgaron el Ruán. Y buenos son los ingleses cuando te quieren condenar, ¡que al laddo del cardenal de Winchester, María Patiño es un angelito!. Estaba el tío ahí todo loco:
-¡PRUEBAS, QUEREMOS PRUEBAS! ¡¡¡Que me da a mi que eso de las charlas con Dios era todo un montaje!!! ¡Quiero pruebas de que Dios quiere hechar a los ingleses de Francia!
Y Juana:
-¡Pues claro que quería! Y Santa Catalina opina lo mismo... Si lo dice hasta el refrán: cada uno en su casa y Dios en la de todos. ¿Que más pruebas quiere, joder? ¡¡las grabadoras no se han inventado!!
Y el tribunal:
-Uyyyy ¡Ha dicho joder! ¡Que chabacana! ¡A la hoguera, a la hoguera!
La liaron, la liaron y la acabaron condenando a  la hoguera por herética, relapsa, apóstata e idólatra, que muy culta tenía que ser la Juana para entender un pijo de lo que la estaban acusando. Y os preguntaréis ¿y qué hacía Carlos VII que no la ayudó?  Pues yo que sé… ¡Cosas de reyes, supongo!  Eso sí, cuando expulsaron definitivamente a los Ingleses y tomaron Ruan pidió los papeles del juicio y dijo.
-¡OOyyy! ¡Que superinjusto me parece todo! ¡Juicio anulado! ¡Anuladísimo!
-Pos ya está quemada, su majestá…
-Pues hay que inicar el papeleo entonces para hacerla santa, que seguro que le haría Ilusión. Además, joder, así el 30 de mayo nos pegamos una fiestaca a su salud!
Y en 1909 fué beatificada, si, si, 500 años después, las cosas de palacio van despacio...

lunes, 31 de enero de 2011

AQUILES

¡Ay! Difícil pensar en Aquiles sin que te venga Brad Pitt a la mente ¿eh? Si, si, ¡a mi también me pasa! Con esos brazos, esos abdominales, ese pelito, lleno de mierda... (Que cuentan las malas lenguas que no se duchó en todo el rodaje) ¡Que hombre!, que hasta lo sucio le queda bien.
¿A que después de esta introducción ya no os sorprende tanto que os diga que era un semidiós?...Si, si ya os veo las caras:
-¿Semi? ¿Como serán los dioses completos?
Pues si, la mayoría estaban buenos, ya os lo digo también.
Bueno, a lo que íbamos, Aquiles es hijo de la diosa Tetis y el rey Peleo. Y el niño salió al padre para desgracia de Tetis, muy guapo y muy mortal era el pobre. Así que la madre decidió subsanar ese pequeño detalle sumergiéndolo en el río Estigia, lo agarró como las comadronas, por un tobillo y venga pa dentro. Pero se olvidó la parte que sujetaba ella con la mano. Que podéis estar pensando: ¡joder, pos que lo sacara y le sumergiera la patita! Pero se ve que Tetis era la diosa del mar, no la de la inteligencia.
Cuando Aquiles era un muchacho el adivino Calcas profetizó que la ciudad de Troya nunca iba a poder ser conquistada sin su ayuda (que ya ves tú… ¡vaya mierda de adivino! que Aquiles era muy mono, pero de listo lo justillo, ya podían esperar sentados a que se le ocurriera lo del caballo, ya…). Ante esto su madre, como todas las madres, se preocupa, y decide esconder a su hijo cuasi mortal en la torre de Licomedes, disfrazando de mujer. Pero el disfraz no era muy bueno... Porque Aquiles se folló a la hija del anfitrión y la dejó preñada. Ante esto Ulises, que intentaba hacer la vista gorda, ya se picó:
-         ¡A este me lo camelo yo! ¡Con lo presumido que es!
Pues se plantó en el palacio haciéndose pasar por comerciante de armaduras (lo típico) y la única doncella que se entusiasmó con ellas fue Aquiles (si es que los hombres de toda la vida de Dios se los pilla con el fútbol, los coches y las armaduras, ¿o no?)
- ¡Ostia, Patroclo! mira esta con pintura metalizada, casco de aleación y consistencia de titanio fundido…ya si le ponen bluetooth…
¡Que ya es ser del género tonto! ¡Que eres inmortal, Aquiles! Que armadura ni que leches, ¡cómprate una tobillera, coño!
Pero él nada, más contento que unas pascuas se fue con su Patroclo pa la guerra, ¡ay, su Patroclo! que me parece a mí que a Aquiles le iba mas el pescado que la carne… Que a la otra la dejó con un bombo y sin remordimientos, pero en cuanto le tocan a su Patroclo no responde.
Pos eso, que se fue a la guerra y se dio cuenta que aquello se le daba que te cagas, venga a ganar batallas, 21, 22, ¡23! ¡Que se ganó una esclava y todo por sus méritos!
Pero cuando el rey Agamenón (si, si, el del nombre de Pokemon) se queda sin la suya pos decide tomar prestada la de Aquiles:
-         Que a ti no te hace falta joer, que tienes a Patroclo...
-         ¿Como que me quitas la esclava? ¡Pos hora me enfado y no peleo!
Y se fue enfurruñadísimo a su tienda a recoger las cosas:
- Toma mi armadura, Patroclo, que tiene bluetooth.
Y se fue a hacer turismo por Grecia tan ricamente. Pero Héctor viendo tan a tiro la armadura  no se pudo resistir y mató a Patroclo pensando que era Aquiles.
Esto a Aquiles le molestó muchísimo. Y volvió raudo y veloz al campo de batalla a vengar su muerte con una nueva armadura recién salidita de la fragua de Vulcano. Que ya son ganas de perder el tiempo ¡¡Vulcano, una tobillera, joder, hazle una tobillera!! ¡Que gastas menos y le cunde más! Pero nada…
Aquiles vuelve enfadisimo con los Troyanos, que es un no parar de ganarle batallas, hasta que un mal día y gracias a que Paris tenía una puntería horrible, le hieren  en el talón, su único punto vulnerable y cae muerto en batalla.
Y Paris:
- Ostia, si yo a donde le apuntaba era a la entrepierna… ¡que cosas! Bueno, uno menos.
Después de su muerte aun hubo una disputa por la dichosa armadura, que decidieron conceder al más bravo de los griegos, así que compitieron Ulises y Ayax con un discurso. ¡Si! como lo oís, que los griegos eran así, mataban a los enemigos pero cuando era resolver cosas entre ellos, ya a lo civilizado: con atril y perganimo.
Ganó Ulises y Ayax se suicidó.
-         Que sea más fuerte vale, pero ya que hable mejor… ¡no lo aguanto, no lo aguanto!
Baja tolerancia a la frustración que tenían estos griegos.

lunes, 24 de enero de 2011

SÓCRATES


Sócrates es el filósofo este griego que dijo “solo sé que no sé nada” La típica técnica de no crear expectativas para que luego la gente flipe con todo lo que sale de tu boquita.
Era hijo de una comadrona y un escultor, los planes del padre era que siguiera con el negocio familiar, pero después de estar una tarde dándole al cincel Sócrates decidió que aquello era un muermo que pasaba del rollo: “¿Como pretendes que pase la vida tratando de obtener una figura humana de una piedra si la mayoría de los humanos se pasa la vida queriendo convertirse en un trozo de piedra?” y el padre: ¡Si trabajases más y le dieses menos a la lengua, ¡que tienes un cuento!  Todo el día de botellón, que traes un olor a vino en la ropa que no es normal, no es normal…
Pero nada, que a Sócrates lo de la escultura no le terminó de convencer así que para sacarse un sueldecillo se alistó en el ejército, que siempre es una salida. Le tocó luchar en las guerras del Peloponeso y, aunque salvó la vida de un amigo y él fue un héroe, a los atenienses no les fue muy allá en esa campaña, que estaban los espartanos con lo de:
-¡¡ ESPARTANOS!!  ¿CUÁL ES VUESTRO OFICIO??
-¡AUUU, AUUU, AUUU!
 Que puede parecer una chorrada de grito, pero es un lema que impone la leche, ¡le ha valido hasta a España para ganar el mundial! Nosotros que nunca pasábamos de cuartos…
Al volver decidió que a él le iba el rollo de la filosofía y el padre:
-Hijo, ¡por dios! Si no sabes ni escribir. Si te preguntan cualquier cosa ¿qué dices?
- Pues eso, padre, digo que solo sé que no sé nada, que lo que hay que hacer es preguntar,   que hablando se entiende la vasca, el rollo ese de la dialéctica... Esto si lo planteo bien y le pongo un nombre rompedor a la técnica… ¡lo peta! ¡Con lo que le gusta a la gente hablar, padre! ¡Horas se tira la peña contando anécdotas!
Como era muy inteligente y a la vez muy cercano ¡un tío campechano, el Sócrates!, empezó a tener un grupo de seguidores: que si Jenofonte, que si Platón, que si Euclides…  todos con las libretitas tomando nota de lo que decía y hacía el filósofo para forrarse luego escribiendo biografías.  Porque para no saber nada dejó una pila de frases ideales para el messenger.
 Sócrates se casó y tuvo 3 hijos. La mujer se llamaba Xantipa, y estaba la pobre hasta el moño de haberse casado con el intelectual, que ni trabajaba, ni ayudaba en casa, ni ná. Son legendarias en Atenas las monumentales broncas que tenía la pareja. Una vez que ella estaba picadísima por una de las escapadas de Sócrates, le montó un pollo tremendo:
- ¡Hasta las narices de tu filosofía y tus amigos estoy! ¡Hasta las narices! Que va a ser cierto eso que dicen que no sois solo amigos… ¡si es que ya no puede ir una tranquila al mercado sin oír habladurías!
 Sócrates salió a la puerta para sentarse al fresco mientras la otra terminaba el discurso ¡Con lo que jode que te dejen gritando sola cuando estás picada! A Xantipa le dio un arrebato de ira y le tiró al marido un barreño de agua sucia en la cabeza. Él la mira todo tranquilo:
-¿Crees que me sorprende? Después de la tormenta siempre llega la lluvia, de toda la vida de Dios…
Y creo que eso debe ser lo que llaman ironía  socrática
Pero lo que más le gustaba a Sócrates era preguntar, que a falta de google la sabiduría estaba en las personas. A la técnica de preguntar a todo por qué  le llamó la Mayéutica, que lo de poner nombres raros a las cosas, aparte de imponer un huevo, da mucha credibilidad. Y la peña de Atenas estaba flipada con el filósofo, que se dignaba a hablarles e interesarse por sus vidas… Ni punto de comparación con los Sofitas, que eran todos uno elitistas estiraos, ¡que no te dejaban entrar en su garito con deportivas, ni na!
Como empezó a ser un personaje querido y popular se granjeó también muchos enemigos en Atenas. Y ya sabéis que en esos tiempos tener enemigos significaba que estaban esperando una excusa para matarte, (si, si, así de fácil…) Y Sócrates se lo puso en bandeja cuando empezó a decir que hablaba con una voz interior: el Daimon. Le acusaron de ir contra la religión, de intentar crear un nuevo Dios, de corromper a la juventud, vamos, ¡les faltó añadir que fumaba en los bares!…  y le condenaron a muerte por cicuta. ¡¡¡Que tenían una facilidad en la antigüedad para eliminar a la gente!!!
Xantípa llorando desconsolada y Sócrates:
-¿Por  qué lloras, mujer?
-Porque esta condena es injusta. Que tienes muchos defectos, ¡si lo sabré yo! Pero de lo que te acusan  sé que no eres culpable
E el otro todo picado:
-¡¡¡Osea que si fuese justa te daba igual!!! Lo que hay que oír...- y como se ve que la respuesta de la esposa no le pareció adecuada prefirió que abandonase la escena y quedarse a solas con sus discípulos contando anécdotas y esas cosas antes de tomarse la taza de cicuta.
Yo me los imagino a todos superatentos, ahí con el block de notas a la captura de la última frase, y cuando parecía que el sabio ya se iba a morir, la tensión palpándose en el ambiente,  abre los ojos y dice:
-Critón, -pausa dramática- a Esculapio le debemos un gallo; pagádselo y no lo descuidéis.
Y la palmó.
¿os parece una mierda de frase, eh? Pues no opina lo mismo Esculapio…

lunes, 17 de enero de 2011

MATA HARI


Margaretha Geertruida Zelle nació en 1876 en los Países Bajos, entre tulipanes y otras hierbas típicas del país. Hija de un sombrerero, su madre murió siendo ella una niña y su padre la cubrió de atenciones, vamos ¡que la malcrió! Y la niña creció creyéndose una princesa y convencida de que podría hacer con todos lo que le diera la gana, en especial con los hombres. ¡Monísima que era la chica, por cierto!

A los 19 años, un día, decidió que quería casarse, así que abrió el periódico por la sección de contactos (el meetic  de la época, ¡si es que al final todo sigue igual!) y contestó a un anuncio de un militar que buscaba esposa. Después de chatear cartearse durante un tiempo, decidieron casarse, que ya que tenían que hacer el viaje para conocerse pos tampoco era cosa de hacerlo pa ná.

Se casaron y tuvieron dos hijos, pero al poco tiempo el más joven murió envenenado por la niñera (un argumento de por sí solo digno de la mano que mece la cuna). Esto afectó profundamente a la pareja: El marido se dio a la bebida y ella, tan sola y tan aburrida en casa, que no le gustaba el punto de cruz ni nada, pos se dedico a especializarse en el tantra y otras técnicas amatorias orientales…
Esta nueva afición la lleva a ser un poquito infiel y un pelín libertina, porque ¡joder! las aficiones hay que practicarlas, ¡que nadie nace aprendido!
Se divorció de su marido y se fue a París, que sí, que ya sabemos que París era una fiesta.  Allí se dedicó a posar un poquito de modelo por aquí, hacer unos bailecitos a lo Shakira por allá, pero nada,  ¡que no daba arrancado la chica! Así que con ayuda de las hierbecitas medicinales que se había traído de Holanda se dedicó a adornar un poco el currículum: Que si la danza del vientre no tenía secretos para ella, que si dominaba el tantra como nadie, que si era la princesa de Java… ¡en fin!, detallitos…
Con estas pequeñas mentirijillas consiguió hacerse un hueco en el mundo del espectáculo como bailarina de estriptis mucho antes de la época del destape. Para no quedar de guarrilla se excusaba con lo de que era extranjera:

- ¡Ah!, ¿que esto aquí no se hace?  ¡Pos fíjate que en Java lo hacemos todas las princesas! De pequeñas nos dan a elegir entre aprender macramé o estriptis…
 Y los Parisiéns muertos de ganas de irse a Java, ¡claro!
 En su tiempo libre se dedicaba a ser cortesana y amante de funcionarios,  políticos y militares, que a ella (como nos pasa a muchas) de toda la vida le habían puesto cachonda los uniformes.
Pero en el fondo, Mata Hari, por muy femme fatale que quisiera parecer, no dejaba de ser una mujer, y las mujeres por mucho que se empeñe Reverte en hacernos creer lo contrario, somos de enamorarnos de toda la vida de Dios…  Y la pobre Margarita se fue a enamorar, nada más y nada menos, ¡que de un pipiolo de 23 años!  Y eso fue su ruina, si ya lo dice el refrán: Quien con niños se acuesta…

Y el joven oficial:
- Oye, cariño, tú me harías un favorcito ¿verdad?
- Lo que quieras, mi amor.
- Espíame un poquito a los enemigos,  anda, en nombre de la República te lo pido… 
Y ella:
- Hombre, si es en nombre de la República…

A la pobre la pillaron en seguida ¡que no le dio tiempo de espiar ni nada!
Y venga, ¡un juicio a lo Belén Esteban en Sálvame para distraer la atención de la plebe de la primera Gran Guerra!

Total que la condenaron casi sin pruebas y la tuvieron encarcelada unos meses antes de su fusilamiento. Durante ese tiempo sacó sus mejores armas de seducción pa ganarse la libertad, ¡pero ni por esas!
-¡Pssst, pssst! ¡Carcelero, carcelero! ¿unos bomboncitos? Pero, ¿por qué me mira así? ¡Ah! ¡Que estoy desnuda!  Jeje.  Ni cuenta me había dado…
Pero nada, los soldados ni caso, que luego al terminar la jornada ya se irían de putas  si eso, pero allí ¡disciplina estricta!
Y entre eso y que la pobre de tanto inventarse la vida terminó por creérsela, en las declaraciones se hacía un lio tremendo: que si yo soy la princesa de Java, que si fuí durante años la coreógrafa de Shakira... Vamos, ¡que se le iba mucho la pinza!
Durante el juicio pronunció la famosa frase:

-"¿Una ramera?, ¡Sí!, pero una traidora, ¡Jamás!"

Pero para entonces su credibilidad ya estaba a la altura de la de Lidia Lozano.
Fue fusilada 1917 a los 41 años, por 12 soldados a los que les tuvieron que vendar los ojos para que no sucumbieran a sus encantos.  Margaretha, antes de morir, se giró y lanzó un beso a sus ejecutores. De los 12 tan solo acertaron el tiro 4. Que digo yo que igual influiría un poco lo de disparar a ciegas... Pero tampoco quiero ser yo quien le reste romanticismo a esta historia…

lunes, 10 de enero de 2011

EL MARQUÉS DE SADE


El marqués de Sade, fue un personaje mal tratado por su época, que vale, que el chico montaba orgías, elogiaba a los antihéroes y le iban movidas raras en la cama ¡sí! Pero eso lo hace ahora, se monta un canal de TV y ¡que tiemblen Vasile y Telecinco!
En cambio en el 1700 esas perversiones estaban muy mal vistas y  no ganaba para disgustos, que cuando no lo encarcelaba el absolutismo, lo encarcelaba la asamblea revolucionaria y si no el canijo de Napoleón. Treinta años a la sombra se pasó el pobre con la tontería , que ya puedes ser Gandhi que con tanto puteo le entra la vena sádica a cualquiera… Si ya lo veo en la cárcel contándole a su compañero de celda:
- No, si yo era bueno y me leía la Biblia todas las noches , pero también te digo que cuando salga de aquí ¡¡se van a enterar!! Voy a hacer historia: Sodoma y Gomorra a mi lado ¡van a parecer un retiro espiritual!
Pero, a ver, empecemos por el principio: Donatien Alphonse François de Sade nació en París en el 1740, y como era marqués y se podía dedicar a lo que le saliera de sus prominentes narices pos se dedicó a escribir guarrerías, a describir violaciones y perversiones varias. Tenía sangre de Borbones por parte de madre, así que tampoco nos vamos a hacer los sorprendidos… A los 14 años ingresa en una academia militar de donde sale 7 años después para instalarse en el palacito familiar en la villa de Lacoste (que para los que no lo sepais debe ser algo así como una ciudad con forma de lagarto, donde todos parecen hijos de Isabel Presley y dicen cosas como “oséa, te lo juro por snoopy”). Allí su padre ya le tenía concertado un matrimonio estupendo con una noble de la época. Se instalan en un castillito en Normandía que tenía la familia de la novia, y  ¡a pegarse la gran vida! A los cinco meses añora las juergas de París y decide volver a las andadas:
-Venga, anda, solo una noche, si me voy a portar bien. Voy, veo a los colegas, un par de birras y me vuelvo a Normadía.
Pero el par de birras se le fue de las manos y acabó en libertinaje y posteriormente en el calabozo de donde lo tuvo que ir a sacar su mujer, roja de vergüenza:
- Anda que… ¡cómo me las lías, cómo me las lías! A partir de ahora si quieres follar te vas de putas que a mí no me vuelves a tocar, ¡y ni un escándalo más, que la tenemos!!
Dicho y hecho, primero convence a la mujer para instalarse en París, que como ya saben todos los buenos Bohemios Paris siempre ha sido una fiesta. Y una vez allí una locura de prostitutas, amantes, orgías y aberraciones a un ritmo que no aguantaría ni el mismísimo Nacho Vidal en los mejores tiempos, que lo que habría que hacer, en vez de criticarlo tanto, es ponerle una medalla: “¡¡ole, tu aguante!!! ”
En  1772 se le fue un poquito la mano y acabó envenenando a dos prostitutas con afrodisíaco a base de mosca española. ¡Venga ya! ¡Que baje Dios y lo vea! Pero podría asegurar que a base de mosca española no se mata a nadie,  es más, no creo que a base de  mosca española seas capaz de follarte a nadie… Pero bueno, ya se sabe, cría fama... Sade ante esto, y después de haber pasado ya largas temporadas en la cárcel dijo “pies,¿para que os quiero? “ Sedujo a su cuñada , abadesa de un convento para más señas, y se marcho a Italia. Esto a la suegra ya le pareció el colmo, que le perviertan a una hija vale, pero dos ¡ya es reírse de una! Así que se convirtió desde entonces en su más temida enemiga.  Y ahora decidme los que tengáis suegra, acojona ¿eh? Pues ella ya se encargó de que lo encarcelaran en Cerdeña y luego él se las arregló para salir, y luego ella ya se encargaba de que lo volviesen a meter entre rejas  y así, como en un episodio de Benny Hill, se pasaron varios años a lo tonto.
-Que eres un guarro, ¡que has contratado a 6 adolescentes para hacer guarrerías con mi hija!
- Señora, que su hija es la más puta de todas, por favor…
En 1784 ya ganó la suegra y lo llevaron a la Bastilla donde permaneció 13 años dedicado a escribir cosas tan tiernas como 120 días en Sodoma  y a protagonizar enfrentamientos en la cárcel.
A los 51 es puesto en libertad, con obesidad mórbida, enfermo de pulmón, moralmente hundido y con una ceguera cada vez más inminente (si va a ser verdad que tocarse es malo, chicos, ¡yo me andaría con ojo! Nunca mejor dicho, jeje)
Rechazado por su mujer empieza una relación con una actriz cuarentona y se dedica a escribir novelas como:  Aline y Valcour o Justine , consideradas ambas altamente escandalosas. Entre unas cosas y otras lo siguen arrestando cada poco, a veces incluso sin saber por qué:
- Oye, que hemos traído al de Sade, que no sabemos lo que ha hecho, pro mejor prevenir
- Ups, pos los calabozos están ocupados.
- Pos a las letrinas entonces…
¡¡Y nueve semanas en las letrinas por el chiste!!
Hasta los huevos de tanto puteo ya se deja arrestar por las buenas y en sus últimos años su ex mujer y sus hijos interceden para que en vez de tanta cárcel lo manden al manicomio de una puta vez, donde muere en 1814. Dicen que en su epitafio puede leerse  “ esto es lo que pasa a los chicos malos “

lunes, 3 de enero de 2011

CLEOPATRA

A ver, que salga ya la verdad a la luz: Cleopatra no era era guapa, no os dejéis engañar por las pelis de romanos, ¡todo mentira, todo mentira! Era del montocillo, pero tenía charm, glamour y se sabía sacar partido: que si unas cremitas por aquí, unos polvitos por allá (sí, sí, polvitos de esos también). Además fue el primer ejemplo de chica cosmopólitan: una muchacha de origen griego, reina de Egipto que traía a todos los romanos de cabeza.
A pesar de ser de la realeza y tal su vida no fue tan sencilla, que con 17 años la obligaron a casarse con su hermano pequeño, de 10, para poder ser faraona de Egipto. Ahora, los que tengáis hermanos, imaginaos lo chungo que es eso, que con las que se arman para elegir el canal de la tele ¡¡imaginaos la que se puede liar por el control del mando de un país!! Así que se pasaban el tiempo echándose pullitas:
-“Cleo, me voy a chivar a los Griegos que andas mucho con Pompeyo”
-“Ay, enano, haz lo que quieras, que me tienes frita”
Y Ptolomeo se chivó y expulsaron a Cleopatra a Siria. Ahí ella se pilló un rebote tremendo:
-“¡Lo mato! ¡Lo mato! Esta vez se ha pasado un huevo, ¡que expulsarme de Egipto no es lo mismo que ocupar el baño por la mañana! Me voy a echar un novio buenorro, con ejércitos y todo y la venganza va a ser tremenda”
Casualidad que al poco se enteró de que Julio Cesar estaba en Alejandría, se coló en su hotel cual grupie de toreros y se lo llevó al huerto y como además tenía don de gentes y una voz muy seductora el general se quedó prendado de la faraonita. Su hermano reaccionó como cualquier hermano en cualquier época de la historia cuando la hermana adolescente se echa un novio nuevo: incordiando.
-¿Que está en Alejandría con un rollete? pues vamos a cercarles el palacio, que no puedan salir a ver que pasa.
No contaba Ptolomeo con el su cuñado no entendía esos chascarrillos familiares y montó en cólera, pidió refuerzos a Roma y ¡ardió Troya!! Digo, ¡ardió Alejandría! literalmente además, que si batalla por aquí, quema de naves por allá, vamos que la cosa se puso fea, Ptolomeo puso pies en polvorosa y con las prisas se cayó al Nilo y nunca más se supo. Cleopatra recuperó el mando y para agradecérselo llevó al general Romano de crucero por el Nilo y de visita a su país:
- Pues si, Julio, como te contaba, soy la que gobierna todo esto, es todo mío, soy lo que se viene diciendo un partidazo.
Y él:
- La verdad es que hombre que te lleve… ¡menuda suerte! Yo porque estoy casado, que si nó...
-¡Ups! Ese pequeño detallito, bueno… no soy muy celosa, tu llévame a Roma y ponme un pisito que ya veremos cómo arreglamos.
Y durante los siguientes años se pegó la gran vida, ¡ríete tú de Mujeres Ricas!: Desfiles por Roma, recepciones, una estatua de oro a su imagen y semejanza, por no hablar de la mejora de su fondo de armario. Lo que pasa es que los romanos eran muy suyos y no veían bien que el César estuviera con una extranjera: "Esta fijo que viene por la fama y el dinero y lo de quedarse embarazada fue claramente para pescar al Julio, que con la legítima no tiene descendencia, y conseguir la nacionalidad”
Julio Cesar hacía oídos sordos así que tomaron una solución radical, que en la antigüedad no se andaban con chiquitas: lo mataron.
Cleopatra se quedó afectada pero tonta no era, así que dijo: “bueno, yo me voy a ir yendo, que tengo Egipto medio desatendido y me ha entrado así de repente una nostalgia… Y a ver si uno de estos atractivos soldados me acompañan, que los Italianos de siempre habéis sido muy caballerosos y dejar así a una chica sola no está bien. Marco Antonio, por ejemplo”
En el viaje se gustaron y después cuando Cleopatra estaba sola en su palacete egipcio se puso a pensar en él y en que no le importaría volver a Roma, que le había gustado el sitio y luego ya él le mandó un sms y quedaron en Tarso. Cleopatra se puso divina para la ocasión y le llevó un montón de cestos de fruta, que a los hombres se los conquista por la cama o con la comida de toda la vida de Dios, eso se sabía desde Egipto a Bizancio. Y bueno… ¡flechazo total! Tan bien estaban que ya no hacían ni vida social, todo el rato juntos y los colegas: “Marco Antonio, recuerda que mañana quedamos para ir a la guerra con los Turcos” y él “mmm… Creo que no voy a bajar, voy a coger con la Cleo una peli, sofá y mantita y…” Y los amigos rebotadísimos, que ya nunca invadían ni ná. Con el tiempo lo acabaron liando para un finde en Roma, que a los colegas tampoco se les puede abandonar tan fácilmente y le dijo a su amorcito: “Cariño, tu quédate aquí para dar a luz (que la Cleo estaba en estado otra vez) y eso, que vuelvo en un par de días” Vamos que iba a tomar algo y lo liaron… Volvió a Egipto cuatro años después y… ¡Casado! Con la hermana de Augusto, nada menos, que debía pensar Cleopatra: “Hombres, esa raza falsa... Si la culpa es mía pero liarme con Italianos…” Y el Marco Antonio: “Que fue todo culpa de los otros, en serio, que me liaron, empezamos poniéndonos al día, una cosa llevó a a la otra y…”. Y una mujer enamorada lo perdona casi todo y más si el tío se pone en plan arrepentido y lleva algún detallito, yo que sé:, una isla, unos territorios en Fenicia, le promete matrimonio, esas cositas… Pero en Roma no se tomaron la reconciliación demasiado bien que Augusto pensaba “¡Con mi hermana solo me meto yo! a la faraona esta la cogemos y la paseamos prisionera por Roma y luego de esclava”
Y a ahí ya… empezaron con las guerras, empezaron a perder las guerras… a Marco Antonio le empezó a entrar el canguele y daga al pecho que te crió. Y Cleopatra se quedó sin churri y con la perspectiva nada alagüeña de ser escalva, ¡Esclava ella que siempre había pensado eso de “antes muerta que sencilla”! Siempre le quedaba la opción de camelarse al Augusto, pero estaba ya hasta moño de romanos, que no le duraban nadita, así que pidió su última comida, un cestito de frutas de temporada enredadas con áspid, lo último en  nouvelle cuisine para suicidios, que hasta para morir hay que tener clase, y acompañó a Marco Antonio a la vida eterna.

lunes, 27 de diciembre de 2010

LOS REYES MAGOS DE ORIENTE




A ver… ¡que los Reyes Magos existen, joder! ¡QUE EXISTEN!! Que  lo dice San Mateo en la biblia y todos sabemos que la Biblia no miente ¿o nos vamos a poner a dudar a estas alturas de la Biblia? Lo que no se aclara exactamente en las sagradas escrituras es el número, lo que ha dado lugar a diversas especulaciones:  12 según la organización, 3 la prensa independiente y 2 perroflautas con mu mala pinta según Herodes, que dice que los vió pasar y no le gustaron un pelo, de hecho le pidió que antes de marchar de Belén pasaran a despedirse y nunca más se supo.
Pero a lo que íbamos: existir existen, que hay mazo de fotos, la de este blog sin más, ¿No me direis que no mola ese look ochentero que se gastan? Que dan ganas de decir: Con todos ustedes ¡¡¡los “Orient Magic Boys”!!! y que se giren para realizar cabriolas rocanroleras. Pues es un grabado de una iglesia de Rávena del siglo VI, y en el siglo sexto la gente era seria, ¡no se iban a poner a pintar cosas que no existen!  Lo que no se sabe a ciencia cierta es como se juntaron tres personajillos tan diferentes, que eran un grupo ecléctico, muy multirracial: un asiático, un europeo y un africano (si, si, parece un chiste…). Lo mismo fue por un grupo de facebook:  “ yo también soy rey y mago de oriente”.  Empezaron con los comentarios, luego se agregaron al msn y luego ya lo que viene siendo una quedada en un punto intermedio. 
Tras una cenita en la que ruló el incienso salieron a ver las estrellas, que ellos eran astrónomos y les flipaba el tema de las constelaciones y esas cosas…
-¡Ostras! Yo esta estrella en mi vida ha había visto- dijo uno.
-Creo que salió en el otro día en cuarto milienio que anunciaba el nacimiento del rey de los judíos o algo así-puntualizó otro.
-¡Jodó! Pues parece que se mueve.- observó un tercero.
-¿Y si vamos? ¡Anda que no lo tiene que petar el ir adorar as rey n’a más nacer! ¡Va a ser un puntazo que flipas!- se aventuró otra vez uno de ellos.
-Yo me cogí asuntos propios hasta el 6 de enero, así que… por mí no hay fallo, que la estrella esa no parece estar mu lejos…- añadió el segundo.

Y allá se fueron: llenaron las jorobas  a los camellos, que consumían muy poco, y siguieron el primer GPS que del que se ha tenido noticia en la historia. Que pa ser hace dos mil años ¡flipa con la exactitud de los mapas! ¡¡¡que le salía hasta el portalito!!!: Gire a la izquierda dirección Judea, en la rotonda tome la tercera salida, a 100 metros incorpórese en el castillo de Herodes, curva derecha Rash y … ¡HA LLEGADO A SU DESTINO!
-TOC, TOC… Que venimos a ver al rey de los Judios, que nos ha indicado una estrella que acabada de nacer
Y María flipando: “Ostras, ¡que el arcángel que vino aquella noche iba a ir en serio! ¡Si es que todo lo raro me pasa a mi!!!
-Pues pasad, van a disculpar sus majestades, que no tengo nada que ofrecerles ¡qué vergüenza! Es que en realidad somos de Nazaret de Galilea mi marido y yo, pero veníamos a inscribirnos, por lo del padrón que se l’a entojao hacer al emperador aquí a Belén. Y bueno, he roto aguas, todo cerrado, y na, que nos hemos tenío que quedar en este Portalito… Así que entenderá que no puedo darles ni un carajillo…
-Pierda cuidado, si somos nosotros los que le tramos regalos al niño. ¡Fíjese que cosicas tan chulas y tan apañás!
Y aí le dejaron el oro, el incienso y la mirra. Y María:
-¡Que no, que no podemos aceptarlo!
-Cójalo, en serio, que es para el niño…- y viendo que a María le daba mucho palo y no se sentía merecedora de los obsequios, ya para convencerla siguieron- ¡Que no es solo por Jesús, eh! Que nosotros esto lo hacemos con todos los niños del mundo y aunque Jesusito no nos ha escrito carta, que nosotros estos regalos los entregamos por encargo, ya que estábamos en Belén y teníamos estos detallitos que nadie había pedido, pos…
-¡Ah! –exclamó María- Si es así, si….
-Pos nada, ¡que adorado queda el Jesusico!, ya nos vamso a ir llendo…

Y se fueron, y como eran Reyes muy honrados y no querían quedar de mentirosos y además eran Magos y tenían medios y las jorobas de los camellos aún estaban a medio depósito pues ya… ¡a repartir regalos a todos los niños del mundo!
Tenían pensado que fuese algo anecdótico, de esas cosas que pasan una vez en la historia, pero luego el rumor se fue extendiendo y los niños empezaron a escribirles cartas y ellos que no sabían decir que no…  Además al principio el tema era fácil: que si una onza de chocolate, que si un poquito de mirra… pero luego se empezaron a poner exigentes: que si una bicicleta, que si el barco de play móbil… ¡ y ya cuando se sumaron los adultos fue el acabose!!  Estos pedían la paz mundial,  la felicidad e idas de olla similares. Que los reyes se mosquearon:
-¡Es que,te dijo, Melchor que yo no sé si esta gente se está quedando con nosotros!!
-Toda la razón, Gaspar, toda la razón, Se pasan doce meses jodiendo el mundo y quieren que lo arreglemos en una noche, que somos magos, pero…
-¡Por el pito del sereno nos toman!–se quejó Gaspar-  Yo digo que a partir de ahora le demos  regalos sólo para quien se lo merezca,¡ a los que hayan sido buenos y punto!
Y en el primer concilio de Reyes Magos de Oriente se acordó esa premisa. Así que si no teneis regalo de reyes, no queremos decir nada peeeero… por algo será.
 (bueno, en los tiempos que corren también puede ser cosa del GPS, que con tanta carretera nueva y tanta obra igual no tienen los mapas actualizados, y los camellos consumen poco, pero a los reyes se le va el presupuesto en peajes…)



lunes, 20 de diciembre de 2010

IRENE DE BIZANCIO


                                                   
                          
A estas alturas, que las mujeres de Bizancio eran de armas tomar, debíamos de saberlo todos si venimos con la lección aprendida, a Teodora me remito. Pero la dulce emperatriz Irene (emperador se hacía llamar la criatura) fue la primera en gobernar por si misma, y no como consorte, en el Imperio bizantino.
Irene nació en Atenas en el 755 hija, según las malas lenguas, de una meretriz, la niña aprendió a ser una lagarta y una trepa desde la más tierna infancia. Y como el físico la acompañaba ¡¡Un auténtico bomboncito!! Pues la chica, que no era tonta, lo aprovechó.
Utilizó el viejo truco del tropezón casual (quien dice tropezón casual, dice tirarse literalmente a sus pies y restregarse si se dan las circunstancias). Esperó al emperador León IV a la salida de misa de doce y ahí, nada más verlo, se desplomó a sus pies con el cuento de tener la tensión baja. Y como la chica era muy, muy guapa y el emperador era muy, muy tonto, pos se llevó el gato al agua.
Se casó con 17 años con un marido que era un calzonzazos, así que la niña hacía y deshacía a su gusto. Se acostumbró pronto al lujo y cuando su marido murió, contando su hijo Constantino VI con 10 años de edad, dijo al pueblo que tampoco hacía falta que se preocuparan de buscar un sucesor así a la ligera, que si tal ya se ocupaba ella del trono mientras el hijo se iba haciendo mayor.
Lo que pasa es que a Irene, como a muchas madres, le parecía que Constantinito no se hacía mayor nunca, ¡¡lo tenía enmadradísimo!! Le eligió ella misma la esposa e incluso dicen los rumores que le supervisó personalmente la noche de bodas. Lo cierto es que Irene, hija como era de una puta (¡no os asustéis! Las cosas como son…), sabía perfectamente de que pie cojeaban los hombres, su hijito incluido, y como a ella el poder le molaba que te cagas, pues cuando este alcanzó la mayoría de edad y dejo de ser un niño, ya le dijo que no se lo devolvía, que santa Rita, Rita… y para mantenerlo ocupado le suministraba a él y a su esposa afrodisíacos en la comida, hasta que un día se le fue la mano y casi los manda para el otro barrio y ahí el hijo ya se picó:
-¡¡Que me devuelvas la corana te digo!! ¡¡Que es mía y es mía y es mía ¡!! Y no me vengas con lo de que me vaya a retozar con mi esposa, que hasta las narices estoy de follar, hasta las narices ¡¡Que uno es humano!!

Pero Irene nada, erre que erre, que de toda la vida de Dios es sabido que a los hombres se los conquista por el estómago y por la cama, y ella era mala cocinera… Así que en un descuido de su hijo acorraló a su nuera y le hizo saber que si no intervenía en su ayuda en los momentos de intimidad marital, pues tal vez, quizás, a lo mejor a ella se le podía caer veneno accidentalmente en su comidita. Pero nada, ni por esas, el niño que quería reinar y punto.
Y reinó. A regañadientes Irene le entregó el poder, pero cambió de estrategia e hizo lo que hacen mejor todas las madres: ¡Chantaje emocional! Y andaba cabizbaja por el palacio:
-¡Ay! ahora que ya no reino yo creo que ya pinto nada aquí, hijito, un cero a la izquierda soy. ¡Un cero! ¡Con lo mal que lo pasé en el embarazo por tu culpa!  ¡Y en el parto! ¡¡Que cabezón eras, cariño!! ¡Días, días para salir! Y luego estas antiestéticas estrías que me quedaron, que yo hubiera valido para portada del Interviú pero el embarazo me pilló tan joven… Ya...lo único que me hacía ilusón era reinar…¡pero bueno!
Y Constantino, hasta los huevos, sucumbió:
- ¡¡¡Que siiiiiiiii, que te devuelvo el poder, pesada!!! ¡Que te lo regalo, agonías! Pero como me vuevas a llevar a ver el parto de la Domus, ¡te juro que la lío parda!

Y así Irenita, más contenta que unas pascuas, recobró de nuevo el poder ¡¡¡y pudo mandar a sus anchas!!!
Lo primero que hizo fue santificar el culto a las imágenes, que con lo mona que era ella cualquier día se fijaba un artista y le ponía su mismísima cara a una virgen ¡Anda que iba a desaprovechar esa oportunidad! ¡¡no, no!! “A partir de hoy se veneran imágenes, estatuas y estampitas, porque lo digo yo y punto”
Pero nada, que mientras ella lo que quería era gobernar en paz, hacer fiestecillas, dejar verdes de envidia a las nobles de los imperios vecinos…la gente no hacía más que conspirar, ¡¡que locura!! Que si los nobles estaban descontentos, que si la plebe decía que era una derrochadora, que si su hijo ahora te doy el poder, ahora te lo quito…
Que a la pobre la pusieron de los nervios, y la buscaron tanto ¡que la encontraron! Y ya os avisó yo que cuidadito con sacarle el genio a una Irene (¡si conoceré yo Irenes!)
Pos que la tía se calentó de lo lindo, cogió a su hijo, lo hizo azotar en público y como el castigo le pareció poco, hizo que le quemaran los ojos y que lo encerraran en una celda.
- Y ven a por otra , guapo.
Luego, se ve que el chico murió a causa de las heridas causadas por las quemaduras, pero bueno eso son circunstancias que no se podían prever, que los niños de la nobleza son unos enclenques.
Con su mayor opositor muerto y el pueblo con los huevos de corbata, ya pudo seguir con sus planes. Y como Bizancio ya empezaba a quedarle pequeño, pensó en expandirse un poquito, pero lo de las batallas le parecían un puto rollo, además fíate tú de los hombres ¡No, no! algo más sutil como un casamiento con alguien grande, y ¿Quién más grade que Carlomagno? Así que Irenita, que tenía más mentalidad de hombre que de mujer se lo propuso al susodicho sin rodeos. Y el gran emperador, viendo lo buenorra que todavía estaba la criatura dijo que sí al momento, pero luego ya le fue la gente con el chisme de que si era una lagarta, de que si había matado a su hijo, que si era una sádica,  que si bla, bla, bla... y el gran Carlos, que no había tenido miedo jamás en ninguna batalla, se acobardó ante una mujer.
Ya sin esta poderosa alianza, Irene fue  en 802  víctima de una conspiración por parte de su ministro de financias (¡fíate tu de los banqueros!) que la apartó del trono y la llevo a exiliarse en la isla de Lesbos, donde moriría un año más tarde.

P.D.: ¡¡AH!! Si, luego la hacen santa, que la chica tenía sus cosillas, pero, oye, lo del culto a las imágenes fue un puntazo, así que si algún día pasáis casualmente Estambul no olvidéis encenderle una velita.

martes, 14 de diciembre de 2010

LEONARDO DA VINCI


Seguro que ya todos habréis leído en algún sitio que Leonardo Da Vinci era un Genio, un innovador, un adelantado a su tiempo,  pero es que además ¡¡¡el tío estaba como un tren!!! Vamos, que no se vio en el albor de siglos hombre tan perfecto hasta Guardiola. Todo lo sabía, todo lo hacía y todo lo hacía bien, y además ¡humilde! que iba por ahí diciendo: He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido”. No jodas, Leo, ¡no jodas!
Leonardo nació en Vinci, como muchos habréis deducido, que en el siglo XV la gente no se comía el tarro con el tema de los apodos, pero de jovenzuelo se fue a vivir a Florencia con su familia paterna y allí empezó a trabajar de modelo en el taller de Andrea Verroquio, que estaba esculpiendo un David de Bronce y vio en el torso del artista un modelo perfecto, para que os figuréis lo bueno que estaba...
Podemos decir entonces que  Leonardo empezó en el mundillo del arte desde abajo: que si posa un poquito para este cuadro, que si tráenos un café, ahora pinta un ángel en esta esquina  mientras  yo me fumo un cigarrito… y así hasta que pintó sus primeros cuadros por encargo. Con el dinero que ganaba  se pegaba la vida loca, ¡No veas que noches de desenfreno! Que uno era joven y tenía sus vicios, pero en Florencia, que a pesar de ser próspera no dejaba de ser una ciudad de provincias plagada de cotillas, se empezó a rumorear que al artistilla le gustaba más el pescado que la carne y que además no respetaba lo de pezqueñines no, gracias. Pusieron la noticia en el Palacio de los Medici, que venía siendo el “HOLA” de de la época y  Leonardo, claro,  ¡se picó! por ahí ya no pasaba, que uno tenía su vida privada y además  ¡que hablasen así de él! ¡¡Que nunca había vendido exclusivas ni ná!! Con tal panorama decidió pirarse, lo que él necesitaba era ir a una gran ciudad y convertirse en una estrella. Empezó a hacer un curriculum para mandárselo a los Sforza de Milán, que tenían fama de pagar bien y ser poco explotadores:
“Soy Leonardo, nací en Vinci, y estuve de prácticas en un taller de arte de Florencia, tengo carné de caballo, movilidad geográfica y ansioso de aprender”
 Pero le pasó lo que a casi todos con el primer curriculum, que lo ves pequeño y empiezas a añadir cosicas: “bueno, y también tengo nivel medio de pintura, escultura, arquitectura, mecánica, se hacer máquinas de guerra y creo que lo de inventar se me da bastante bien. Además siempre he sacado notazas en mates y ciencias y veo CSI así que si se tercia me animo con lo de diseccionar cadáveres. ¡Ah! Y además organizo eventos, ¡unas fiestas divinas, divinas!  Vamos, que soy lo que se viene diciendo un hombre del renacimiento”
Si es que estaba de vuelta de todo, ¡todo lo sabia! Solo le faltó poner conocimientos de informática nivel usuario para petarlo definitivamente,  pero debió pensar que igual no estaba muy solicitado.
 Ludovico Sforza lo contrató porque eran otras épocas, que tú mandas a día de hoy ese curriculum y con el cuento de que estas “demasiado cualificado” no te cogen ni para limpiar parabrisas en los semáforos…  Los Sforza  se tomaron al pié de la letra todas las aptitudes que Leonardo había puesto  así que si te pasabas por entonces por el Castillo milanés  podías encontrar a Da Vinci dando consejos de guerra, haciendo planos para la canalización de los ríos, pintando la virgen de las rocas,  ilustrando “la divina proporción” de Paoli con el hombre de Vitrubio o organizando alguna de las fiestas más célebres de Milán. Estaban los sindicatos negros, ¡que el florentino solito copaba todo el mercado laboral! Eso si, los Sforza encantados con el empleado:
-Leonardo, ahora me vas a hacer una estatua ecuestre de mi padre pero grande, grande, grande ¡eh!. Caballo grande ande o no ande,  más grade que ninguna que hayas visto antes.
 Y Leonardo ¡venga a picar piedra! que yo creo que cuando los franceses entraron a invadir Milán y echaron a los Sforza le supuso un alivio… “Vámonos yendo, la estatua si eso ya la vengo yo a buscar luego…” y nunca más se supo…
Después de esto empezó un periplo por diversas ciudades de Italia: que si en Roma sirviendo al Papa ( y de paso dándole un peazo argumento a Dan Brown), que si Venecia, que si otra vez en Florencia, que si Mantua... En una de estas Giocondo le encargó que pintase un cuadro de su joven y bella esposa Lisa. Y Leonardo:
-Lo veo, lo veo… ¡la voy a pintar desnuda!
-No, ¡desnuda no!- Se negó el marido
-Que sí hombre, que sí, que tengo yo una técnica así como difuminando los bordes, el sfumato la llamo, que queda preciosa.
-¡Que no! ¡Que no! Yo quiero algo más tipo foto DNI.
Y a Leonardo la obra quedó tan bien que más que foto carnet era una foto perfil de facebook. Tan orgulloso estaba de si mismo y de su pintura que decidió que no se la iba a dar a los Giocondo, que se quedaba con él ella, fíjate….
A  estas alturas ya poco le quedaba por hacer al artista: “Como no me vaya de Italianos por el mundo…” Dicho y hecho le envió el curriculum a Francisco I de Francia ¡E imaginaos que curriculum!  Porque si ya era completito cuando se lo mandó a los de Milán ahora el paquete llevaba un sobrepeso que pa’qué : “Adjunto  7.000 folios de inventos que no he llevado a la práctica pero son para flipar: un helicóptero, un submarino, una máscara antigás, ¡ah! Y un león articulado con el triunfará su majestad en las fiestas de palacio…”
Y los franceses, que lo de la diversión siempre se lo han tomado muy en serio contrataron a Leonardo para la coronación de Francisco I. Allí se dedicó, por si en su curriculum falsatase algo a la astrología y el ocultismo y el 23 de abril (¿casualidad que acabase siendo el día del libro?) redactó su testamento para acabar muriendo el día dos de mayo en el palacio de Cloix, en Amboise.

jueves, 9 de diciembre de 2010

LOS CRÍMENES DE NERÓN


Ya decíamos anteriormente que Nerón era un tío majo pero, como vemos que a la gente sigue sin caerle demasiado bien, nos hemos decidido a profundizar un poquito más en sus aficiones ¡ya veréis como le acabáis cogiendo cariño!
¿Y que era lo que más le gustaba a Nerón después de la lira? ¡Pues matar! Bueno, eso y las orgías, de hecho una fue desencadenante de la otra.
Nerón era feliz en su palacio con su musiquita y con las tremendas orgías de hombres, mujeres y niños que se gastaban los romanos, pero tenía siempre a la plasta de Agripina detrás:
-¡¡Nerón ni se te ocurra ir de orgías hoy, eh!! Si quieres por la noche ya me acuesto yo contigo.
Al pobre esto le daba vergüenza, claro, todo un Señor Emperador durmiendo con su mamá y castigado sin poder acudir a una triste orgía. Pero Nerón no se atrevía a replicarle, que los romanos eran muy respetuosos con sus mayores. Así andaba el pobre cabizbajo por palacio mientras los demás se divertían. Hasta que no aguantó más y ordenó el asesinato de su madre:
-A ser posible… ¡que parezca un accidente!
Trazó un plan para que se hundiese la embarcación en la que Agripina tenía que partir aquella tarde. Con lo que no contaba Nerón era con que su madre ¡nadaba mejor que un delfín! Así que chapoteando, chapoteando…  consiguió alcanzar la orilla  y se presentó en seguida junto a su pequeño Nerón.
-¡Oiii, hijo! ¿¿a qué no sabes lo que me acaba de pasar?? ¡¡¡Que susto, que susto!!!  ¿Te puedes creer que se hundió mi barquita?  ¡Oii! Me retiro ahora mismo a mis aposentos a ver si me recupero… ¡Ah! Y dile a Séneca que venga a calentarme los pies, anda...
Pero Nerón sí se lo creía ¡si!, y el pobre ya estaba hasta los huevos:
   -¡¡Me cago e todas las sutilezas romanas!! A ver tú, el de la lanza, vete a su habitación y mátala. Sí, así, a palo seco… llegados a este punto ya... ¡tonterías las justas!
Y allá que se fue el soldado:
- Señora Agripina, mire, que si es tan amable de abrirme que vengo a asesinarla por orden de su hijo...
- ¿De mi hijo? Si ya lo veía yo venir. Pasa, pasa…- y descubriéndose el vientre- “hiéreme aquí en el vientre que fue capaz de gestar a ese monstruo

Y así empezó Nerón sus andanzas como asesino, y se dio cuenta que eso de poder disponer de la vida y la muerte de los demás además de inspirar un huevo era súper divertido. Así que mandó una orden de suicidio también para su amigo el andalú, que a parte de repatearle su acento, tenía el handicap añadido de ser amante de su madre.
Y ahí que se van los guardias taciturnos a convencer a pobre Séneca de que se suicide.
-TOC TOC
-¿Pero quien llama a esta hora, pisha?
-La guardia de emperador. Oye, Séneca, tío, que ha dicho Nerón que te tienes que suicidar, que a él eso lo inspira.
- ¡¡No se ha jodido con el italiano este!! Si ya lo veía yo de venir… Bueno, pos na... mejó eso que escuchar un solo recital más dese desaborío, que no sabe ni arrancarse por bulerías ni na… ¿ Puedo hacer testamento por lo menos?
Y los guardias, mirando el reloj, digo... la posición de la luna:
-Joer Séneca, es que es tarde y en media hora van echar un cristiano a los leones y no nos lo queremos perder.
-Entiendo, entiendo…- siempre tan comprensivo Séneca- ¿Era hoy cuando zampaban al Manolo? ¡¡Siempre perdiéndome lo mejor!! Pos na… que de testamento ya os dejo el gran ejemplo de mi vida y esas cosillas…
Y acto seguido se rajó las venas, ¡con un par! Como si en vez de andaluz fuese vasco. Pero se ve que e pobre tenía la tensión baja, y la sangre no acababa de salir, con lo que el suicidio amenazaba con prolongarse...
Y los guardias:
-Joer Séneca, que a Manolo ya no le debe de quedar una sola extremidad, nos estamos perdiendo o mejor ¡¡Joo!!.
Y Séneca:
-¡Que no se puede uno ni morí en paz, pesaos! ¡¡Ya me meto ahora en la bañera y me ahogo yo solito no os preocupéis!!
Y así hizo el pobre Séneca, meterse en la bañera y ahogarse él solito, mientras soñaba con una nueva vida plena donde jamás tendría que volver a oír la lira de Nerón...

Y mandó Nerón matar también al poeta Lucano por conspirar contra él (lo cual no era ninguna novedad en aquella época). Y ahí que va de nuevo la guardia a notificárselo al pobre:
- Joder, nos perdemos todas las ejecuciones tío, yo este trabajo lo dejo, ¡¡¡te digo yo que lo dejo!!!
-TOC TOC
-La guardia del emperador. Nada, Lucano, que nos manda Nerón la orden de que te auto asesines, suicidio dicen que se llama...
-¡¡Ah!! Si, hombre, ¿cómo no? Pero pasar y tomar asiento. Ya me extrañaba a mí que tardase tanto... pos na... que ahora mismo me corto las venas y tan contentos…pero también te digo una cosa: ¡este emperador tiene algo contra los cordobeses, eh!  Que yo no me explico… En fin, apartaros que salpica.- Dicho y hecho. Se cortó las venas Lucano, tan solícito siempre.
Pero con el fluir de la sangre sucedió que al bueno de Lucano le vino la inspiración, y claro, eso un poeta no lo puede desaprovechar, así que se ligó momentáneamente las venas mientras escribía sus últimos versos... que lamentablemente no llegaron a nuestra época. Se ve que los pobres guardias andaban más preocupados por no perderse el último numerito del circo romano que por culturizarse…¡¡ malos tiempos para la literatura!!