viernes, 16 de noviembre de 2012

CUPIDO Y PSIQUE



Pues resulta que era un rey que tenía tres hijas, las metió en tres botijas... No, venga, era broma, lo de que las metió en tres botijas, digo, que había un rey que tenía tres hijas si es cierto.
Situémonos, estamos en Anatolia, bien, ¿todos sabeis por donde queda? ¿no? ¡¡Aiii, que ya estáis abriendo el Google Earth ,eh pillines!! Buscad por Asia Menor....  En fin, que estamos en Anatolia, y en Anatolia había un rey que tenía tres hijas, las tres de una belleza incomparable (se ve que en la Grecia y la Roma antiguas feas y gordas, no había. ¡No había!), pero destacaba sobre todo la menor, llegando incluso a comparar su belleza con la diosa Venus. Esto a la diosa le sentó mu malamente, que era la tía peor que la madrastra de Blancanieves, y cuando le preguntó al espejito quien era la más guapa de la Tierra y del Olimpo y el muy capullo le contestó que la Psique de Anatolia no veais la que montó. ¡Que berrinche! Mandó venir a su hijo Cupido y le encargó que disparara a la Psique una flecha de tal forma que se fuese a enamorar del mostruo más feo y más abominable de la Tierra. Pero Cupido ve a la zagala... ¡y se enamora! Es que era de esperar, manda a Paquirrín arreglar el grifo de la mansión Play-boy ¡mándalo hombre!, y después pretende que les cobre factura a las niñas. Si es que... Venus sería guapa, pero en entendederas le ganaba la Pantoja. Bueno, a lo que ibamos, Cupido la ve y se enamora y empieza ya a maquinar una de sus ideas de bombero. A su madre no se lo podía decir porque iba a montar en cólera y tener a la Venus enfadada era peor que tomarse el desayuno con Mariló Montero justo después de haberle trasplantado un pulmón de la Igartiburu: ¡Un sindios vaya!
Cupido empieza a investigar por aquí, a hablar con un campesino por allá, a escuchar detrás de alguna puerta... y se entera de que los padres de Psique están muy preocupados porque no le dan encontrado marido, se ve que las mayores ya estaban bien casadas, pero la pequeña era tan guapa que impresionaba demasiado a los zagales del pueblo (Otra cosa sólo aplicable a la mitología greco-romana, espero que ninguna os sigáis creyendo a día de hoy eso de que es que lo impresionas demasiado, ¡me meo de risa! No le gustas, y seguramente no seas tan guapa... ¡Lo siento!). Pues eso, que los padres de Psique hicieron lo típico de cualquier padre preocupado: llevarla al psicólogo Oráculo. Cupido, enterado de eso, da el cambiazo y se hace pasar por el Oráculo de Delfos, como ya os hemos dicho los oráculos hablaban mazo raro, que era muy difícil entenderlos, así que Cupido le echó un poquito de imaginación:
- A ver, pos aquí el problema que tenemos es que la nena no está destianda a ningún hombre mortal porque el amor de alma siempre es inmortal, y sino haberle puesto otro nombre, leñe, que todos queréis ser muy originales y luego... claro... nos quejamos. Así que la vamos a destinar a un Dios horrible y deforme, temido en todos los confines del mundo y del inframundo. Me la vas a llevar al borde de un precipicio vestida de novia y me la vas a dejar allí, a ver que pasa. Venga, el siguiente.
Por su puesto el padre la llevó al precipicio sin contemplaciones, que lo que decía un Oráculo iba a misa y además que una hija soltera en palacio era un incordio, que luego el pueblo habla y eso. Dejaron a Psique en   el precipicio y  Céfiro, el dios del viento del Oeste, mandando por  Cupido la trasladó a un ostentoso palacio lleno de lujos. Allí, cada noche la iba a visitar Cupido y le hacía el amor, (lo que viene siendo de toda la vida ponerle un piso a la querida, luego se inventaría lo de follamigos y las mujeres saldriamos perdiendo sustancialmente, que ya no te ponen piso ni na. ¡¡Si nos está bien por pogres!! Pero eso es ya otro tema...)  Cupido le tenía prohibido encender la luz (era más de hacerlo a oscuras, cosas de dioses). Eso a Psique le daba igual, que confiaba mazo en él, que un hombre con ese patrimonio no podía ser mal tío, ¡y como si lo fuera, vamos! Además que se lo pasaba muy bien en la cama con él, que no quiero yo dar más detalles, pero digamos que si fuera una encuesta del servicio técnico Psique contestaría que estaba sumamente satisfecha con los servicios prestados. Así que todo iba de maravilla hasta que la fueron a visitar sus hermanas. Cupido, al principio no quería que las viese, que ya sabía como iban estás cosas, pero al final le dió tanta pena que accedió.
Las hermanas al ver todo ese lujo se pusieron verdes de envidia y empezaron a rajar:
- Oi, ¿pero que me estás contando? ¿Que no ves a tu marido? ¡¡Uy, pos eso no ,eh!! Vete tú a saber quién será... Si es que yo no quiero decir nada hermana pero padre fue a ver a un oráculo y le dijo que te ibas  acasar con un monstruo, el hombre más feo de la Tierra. Yo creo que va a ser una serpiente, ¡sí, eso creo!
Y cuidado que cualquier noche de estas no le de por comerte ¡eh! Que vi yo un reportaje en la tele el otro día de una serpiente que se acostaba con sus dueños y se estiraba para tomarles las medida y luego zamparselos. Mira, te vamos a decir nosotras lo que tienes que hacer, que para eso somos tus hermanas mayores. Tú te vas a acostar con él esta noche y cuando se quede dormido: ¡zas, en toa la boca! Bueno, en la boca no, mejor le rebañas el pescuezo con un cuchillo, que es así como más romántico.
Psique se quedó muy asustada con lo que le dijeron sus hermanas y como ella también había visto el documental de la serpiente decidió hacerles caso. En cuanto Cupido se quedó dormido esa noche ella cogió el puñal para asesinarlo  pero encendió la luz, por lo de atinar mejor y al verle la cara se quedó de piedra. ¡¡Si es que era monísimo!! ¡¡Y un Dios nada menos!! De esta había metido la pata, pero bien. Luego haría unas declaraciones respecto al acontecimiento un tanto difíciles de creer:
- Yo al ver que no me había mentido y darme cuenta del terrible error que había cometido me sentí fatal. Que intenté matarme y todo, lo que pasa es que el puñal se me cayó de las manos, jeje. Pero no creais que me rendí ahí, ¡no, no! Luego intenté darme muerte con el arco de Cupido pero me pinche con la punta y ya vi que eso dolía mucho, ¡jope! Además que justo en ese momento se me cayó una gotita de aceite de la lámpara sobre Cupido y no veais como se puso...
Efectivamente, Cupido se despierta y al ver la traición de Psique monta en colera, que tampoco era para tanto, no quiero pensar yo como se pondría el tío si la pilla mirándole el móvil:
- Psique, por favor, que disgusto me acabas de dar, ¡has encedido la luz! No te hacía yo tan curiosa como para querer ver la cara del hombre con el que te acuestas todas las noches, si es que... por favor, cuanta desconfianza, como sois las mortales, si ya me había advertido a mi madre. Pues nada ahora te pongo de patitas en la calle, y no quiero volver a verte por aqui ¡eh! Me voy volando, literalmente, porque ya sabes que vuelo. Si es que, está mal que yo lo diga, pero que partidazo te acabas de perder por tu mala cabeza.
Y dicho esto salió volando, claro. La Psique se le agarró a una pierna y salió volando con él, pero el muchacho nada, que estaba muy dolido así que se la quitó de encima, que, a ver, esto es mucha mala leche, ¡porque Psique no volaba, joder! menos mal que cayó bien, en un río, porque pa haberse matado.
Pero Psique no se lo tuvo en cuenta y decidió ir a hablar con Venus a ver si ella le podía echar una mano con su hijo. Lo que pasa es que la Venus estaba supercabreada, primero con su hijo por desobedecerle y luego con esa mosquita muerta que le había roto el corazón. Así que decidió puterala un poco, algo típico en los dioses.
- Aham, que quieres conquistar a mi hijo dices ¿no?, muy bien, pues te voy a encomendar cuatro tareas la mar de sencillas. Venga, apunta: Primero, me vas a separar para mañana este montonaco de legrumbes: el trigo a un lao, las lentejas al otro, las habas...bueno , ¡ya tu sabe! Luego me vas llevar esta lana al lugar más inaccisible del otro lado del río. Después me vas a coger esta vasija y me la vas a llenar del agua negra de la fuete custodiada por dragones y, por último, me vas a ir al inframundo a por una crema antiarrugas. Venga, hasta más ver, ¿que te sea leve! jijiji.
¿Y que creeis que la Psique se puso rauda y veloz a cumplir con todos sus encargos, ¿no?. Pues no, que la tía era una sinsangre y una desaboría, que ya sé en quién se inspiraron para las princesas de Disney. ¿No va la tía y se pone a dormir? Y claro unas hormiguitas ahi toda la noche separando grano, venga, pa ayudar y que el mérito se lo lleve otra. Luego, a la hora de ir a llevar la lana va la muy gili y se tira al río, si es que no es matarse ¡es pa matarla! Pero como era al otro lado del río vino Drexler y le ayudó a cruzar (en realidad la que la ayudó fué una cañavera, pero lo de Drexler molaba). El agua no tuvo ni que moverse del sitio para buscarla que ya se la trajo un águila corriendo porque temían un nuevo intento de suicidio. Y por último para ir al inframundo a la muy pava no se le ocurre otra cosa que, ¿ a que no lo adivinais?  Claro que si: matarse. Que le tuvo que hablar una misteriosa voz:
- ¿Pero que haces, desgraciada? Que el camino es por Tenaro, que lo tienes asfaltado y todo, zopenca.
Así que al final sin muchas ganas se puso en marcha, allí Proserpina le dió un cofrecito y le dijo que se lo entregara sin abrir a Venus. Pero la muy innombrarle, que ya no se como llamarla, lo abre, claro, que ella también quería de ese remedio antiedad para el cutis, claro que sí. Pero lo que había metido allí Proserpina era un espiritu del sueño, que yo que sé, entre diosas a veces se gastaban esas bromitas. El típico chiste que solo tus amigos y tu entendéis. Pero la lista lo tuvo que abrir, ¡si es que siempre tiene que venir el tocapelotas de turno a joder la gracia! Y claro, el espiritu del sueño se apoderó de ella y quedó profundamente dormida.
Y ahora, pesareis: Muy bien, por fin la sosa esta obtiene su mercido. ¡Pues no! Resulta que al enterarse de tamaña tragedia Cupido corre raudo y veloz al encuentro de su amada y la despierta con un beso como si del cuento de la Bella Durmiente se tratara. El espiritu sale de su cuerpo y vuelve al cofre y Psique y Cupido
celebran una boda por todo lo alto. Y para endulzar aún más este empalagoso final diremos que vivieron falices, comieron perdices, ella bebió ambrosía para hacerse inmortal y tuvieron tres adorables hijitos a los que en un alarde de originalidad llamarían: Voluptas (la Gracia de la Voluptuosidad) Castitas (La gracia de la castidad) y Pulchirito (la gracia de la pulcritud) Si es que no se conformaron con la parejita, que va, tuviero que tener tres gracias...
En fin, líbreme Zeus de tomar partido en la mitología pero no me negareis que las hay que nacen con una flor en el culo...






3 comentarios:

Juanjo Morcillo dijo...

Jajaja la verdad que la historia de Psique es de las mas cachondas que leio aquí.

Ma matao lo de la Mariló Montero, muy actual el tema xDD

ohma dijo...

Bueno, bueno cuanta y sana imaginación jajaja
Los mitos modernos que has metido por el medio le dan un punto cómico estupendo.
Saludos.

Amaranta Wind dijo...

Jajaja, buenísimo, chicas, lo que me he podido de reí... XD